Definitivamente que ya no hay carreras universitarias para hombres y carreras para mujeres. Las carreras que antes se creían exclusivas para hombres, o para mujeres, han variado en cuanto a la población estudiantil que la demanda.
En el mundo de la Medicina, por ejemplo, en 1927 se graduó la primera médica de Nicaragua y Centroamérica, Concepción Palacios Herrera, nacida en El Sauce, León, en 1893. En ese entonces era intolerable la idea de que una mujer se animara a estudiar esa carrera que era considerada exclusivamente para hombres.
Actualmente, en la Facultad de Medicina de la Universidad Americana (UAM), el 57.39 por ciento de los estudiantes son mujeres, contra un 42.60 por ciento que son los varones.
Algo similar sucede con la carrera de Derecho de esa universidad, en la cual el 49.46 por ciento son mujeres, y el 61.29 por ciento hombres; o con la carrera de Mercadeo y Publicidad, la cual está liderada por mujeres ( 63.42 por ciento).
La Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), por ejemplo, cuenta con una población estudiantil en la que las mujeres rondan el 30 por ciento del total, predominando en carreras como Arquitectura, Ingeniería en Sistemas e Ingeniería Industrial. Incluso, aunque con poco menos de presencia, en carreras como Ingeniería Electrónica e Ingeniería Eléctrica las mujeres se han ido aventurando al paso de los años.
En la UAM sucede un fenómeno similar. Por citar ejemplos, en Ingeniería Industrial la población estudiantil femenina es de 35. 36 por ciento, a la par de un 64.6 por ciento de varones. En Ingeniería en Sistemas la cantidad de mujeres es aún menor, pero significativa: 28.35 por ciento mujeres y 71.64 por ciento varones.
MUJERES MÁS APLICADAS
El fenómeno de la integración del sexo femenino a las carreras estereotipadas como “sólo para hombres” es una tendencia que se ha dio revirtiendo, según Guillermo Jacobi, decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Americana.
Explica Jacobi, quien tiene 20 años de ejercer como docente en carreras de ingeniería, que hace unos años se consideraba erróneamente que los varones tenían mayor habilidad en las matemáticas, y las ingenierías están estrechamente ligadas a ellas, es por ello que se decía que las mujeres no podían estudiar ese tipo de carreras universitarias.
Ahora este ingeniero industrial reconoce que hay más mujeres estudiando ingeniería hoy, y aunque l proceso ha sido lento, es exitoso.
“Un 60 por ciento de las mujeres son mejores alumnas que los varones. No quiero decir que las mujeres sean más o menos inteligentes que los hombres, pero sí han demostrado ser más aplicadas”, detalla.
Asimismo, Jacobi dice que el éxito de las mujeres que han optado por carreras como las ingenierías se debe a que ellas tienen mayor capacidad de mando, lo cual las hace aptas para ejercer cargos de alto rango gerencial.
“Definitivamente las cosas han cambiado. Cuando yo estudié, en mi grupo habían 64 varones y cinco mujeres, ahora están casi mitad y mitad”, afirma el decano.