La Iglesia católica en El Salvador pidió al Congreso estadounidense tener “consideración” con los miles de inmigrantes ilegales que se encuentran en ese país al momento de definir una reforma migratoria que les beneficie.
“En el caso de Estados Unidos hay que recordar que todos los que están en el Senado son migrantes o hijos de inmigrantes, que vivieron una migración a Estados Unidos hace un par de siglos. (Estados Unidos) es un país de migrantes y deben entonces de tener una consideración hacia los migrantes actuales”, razonó éste domingo el Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz.
Republicanos y demócratas alcanzaron el jueves pasado un acuerdo para reintroducir a consideración del pleno del Senado un proyecto de reforma migratoria que había sido retirado de debate luego de desacuerdos entre ambos partidos.
El proyecto promueve la creación de un sistema de regularización basado en méritos para unos 12 millones de inmigrantes indocumentados, que se estima residen en el país, así como el aprendizaje del inglés.
PIDE APERTURA
También crea un programa de permisos temporales de trabajo por períodos de dos años, renovables hasta en dos ocasiones, con lapsos de un año de separación entre cada renovación que los trabajadores deberían pasar en sus países de origen.
Sáenz recordó que “la tierra es para ser habitada por la gran familia humana” y por lo tanto “debe haber una apertura hacia la migración” que, no obstante, consideró, “debe estar regulada por los diversos países”.
“La migración debe estar regulada pero no para rechazarla, sino más bien para canalizar esta necesidad de trabajo que la gente tiene y por tanto debe haber una legislación oportuna, pero teniendo en cuenta el principio general que todos somos hermanos y que debe haber una ayuda considerable a quien necesita emigrar”, sostuvo el arzobispo.
Entre tanto el líder de los republicanos en el Senado, Mitch McConnell, y John Cornyn, otro republicano prominente, mantuvieron ayer su escepticismo sobre el proyecto de reforma migratoria, cuyo futuro se decidirá en las próximas dos semanas.
McConnell planteó en una entrevista con el canal CBS estar a favor de algunas cláusulas de la propuesta, pero no de otras.
“Es difícil saber si existen los votos necesarios para su aprobación”, remarcó McConnell, pero añadió que el debate no se prolongará de manera indefinida.
“El Senado terminará de considerar el proyecto migratorio de una forma o de otra antes del 4 de julio próximo”, afirmó, en referencia a la fecha en que se celebra la independencia de Estados Unidos.
El líder republicano se manifestó además en contra del proceso que permitiría obtener el permiso de residencia a los 12 millones de indocumentados que residen en Estados Unidos.