El Gobierno de Ecuador evalúa sentar las bases para la adhesión a una moneda latinoamericana en el largo plazo, a través de la Asamblea que redactará una nueva Constitución, señaló el Ministro de Economía, Ricardo Patiño, en declaraciones difundidas ayer.
“Es posible que en la Asamblea se plantee que Ecuador impulse procesos de integración económica y financiera es decir, que en el futuro nuestro país estará dispuesto institucionalmente a participar en la creación de la moneda regional latinoamericana”, sostuvo el ministro.
En el marco de la iniciativa Banco del Sur, se discute la posibilidad de “negociar entre los países con sus propias monedas o con la moneda del sur, pero no estamos planteando que se la cree en este momento”, expresó Patiño según declaraciones divulgadas por el canal Ecuavisa.
El funcionario desmintió versiones sobre una posible sustitución del dólar, en circulación en Ecuador desde el 2000, por una moneda única suramericana en el corto plazo.
Todavía se debe “definir una homologación de políticas económicas, entre otras, porque no puede funcionar o no es sostenible (el proyecto) con políticas monetarias o tasas de inflación muy distintas”, reconoció.
Entretanto los partidos políticos ecuatorianos tienen otras prioridades en la nueva Constitución.
CONTRA CONCENTRACIÓN DEL PODER
Los partidos aliados y de oposición al presidente ecuatoriano Rafael Correa, coincidieron en que la nueva Constitución deberá evitar la concentración de poderes del mandatario y contrarrestar algunas tesis de su proyecto socialista.
“No al totalitarismo, a los poderes desmedidos en las manos de una sola persona”, señaló Eva García, candidata a la Asamblea por Izquierda Democrática (ID), cercana al Gobierno.
Asimismo, el Partido Social Cristiano (PSC, derecha) coincidió en que una de sus propuestas será impedir que Correa quede investido con “poderes fácticos”.
“Queremos evitar la concentración jurídica o fáctica del poder, es fundamental mantener el sistema de equilibrio de poderes”, refirió Blasco Peñaherrera, ex vicepresidente y aspirante por el PSC.
Las dos fuerzas políticas de mayor tradición en Ecuador concordaron igualmente en plantear un modelo económico que evite una exagerada participación del Estado.
“Le damos valor a todos los agentes de la economía. En ella tienen su función el Gobierno, la empresa, el consumidor y la ciudadanía, pero tampoco queremos un Estado que intervenga en todo”, agregó García, quien asistió a un debate con otros postulantes a la Constituyente en canal Ecuavisa.
“La descripción de este famoso socialismo del siglo XXI que es el que se quiere implantar a través del gobierno y la Constituyente es un solemne disparate, porque tiene el matiz del populismo que es catastrófico”, insistió Peñaherrera.