La construcción de la anunciada refinería con financiamiento venezolano no será tan fácil y podría llevar más tiempo del esperado, según se desprende de las declaraciones del embajador de Venezuela en Managua, Miguel Gómez.
Después de participar en un encuentro entre empresarios nacionales y funcionarios venezolanos para acordar detalles de una gira de negocios a este país, el diplomático aseguró que el proceso para conseguir el financiamiento no es sencillo.
Manifestó que “es un proceso muy complejo”, en el cual Venezuela aportará una parte y la otra será puesta por bancos internacionales.
El proyecto de construcción de la refinería fue acordado entre los presidentes de ambos países. Su costo será de dos mil 500 millones de dólares.
Esta es la primera vez que se aborda el tema de las fuentes de financiamiento de esta colosal obra de ingeniería y lo complicado de obtener los fondos en los mercados internacionales.
Este es “un proceso que financia Venezuela en parte, con bancos internacionales que van a financiar la obra”, aseguró el diplomático.
La refinería procesaría entre 100 mil y 150 mil barriles de petróleo diario y se piensa que su ubicación estará en el departamento de León, en una zona que todavía no se ha determinado, según explicó el embajador.
“La empresa Petróleos de Venezuela (PDVSA), que tiene gran capacidad financiera, puede ayudar a financiar esta obra”, afirmó Gómez.
EN MARCHA
Pese a que todavía no se ha definido el lugar donde se ubicará esta refinería, los estudios para su construcción llevan un buen ritmo.
“Se visitó la región, no está plenamente determinado el sitio, pero se visitó una zona que puede ser potencialmente la sede de la refinería”, agregó el embajador.
Sin embargo, en el mes de abril se anunció que la obra comenzaría a ser construida a partir de junio de este año.
El presidente de la estatal Petróleos de Nicaragua afirmó en esa ocasión que la obra estará ubicada en el municipio de Nagarote, en el departamento de León.
En ese entonces aseguró que esta ubicación fue definida por ingenieros venezolanos e ingleses, aunque no dijo nombre de la empresa o institución que trajo a esos especialistas.
El proyecto compite, al menos en teoría, con otro propuesto por México en el marco del Plan Puebla Panamá (PPP) que después de seis años de lanzado todavía no se hace realidad en ningún país de la región.
Economistas consultados y que omitieron sus nombres, afirmaron que la construcción de este tipo de proyectos no se hace de la noche a la mañana, por los grandes costos que implica, tanto económicos, sociales, tecnológicos y ambientales.
Hasta la fecha, según los economistas, nadie ha hablado de los efectos ambientales que tendría la construcción de una refinería y tampoco se ha hablado de quién o quiénes estarán encargados de hacer los estudios que pueden prolongarse por un año, aún trabajando aceleradamente.