Aliados al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) admitieron ayer que no existe una comunicación fluida entre ambos.
Los diputados Brooklyn Rivera, representante de Yatama, y la conservadora Miriam Argüello, reafirmaron que hay un distanciamiento en la comunicación con el FSLN.
Ambos legisladores justificaron la “ley del hielo” al decir que al gobernar, el presidente Daniel Ortega no tiene el tiempo suficiente para atenderlos.
Sin embargo, Rivera aceptó que las demás estructuras del FSLN subvaloran a los representantes de la Convergencia.
“Otra gente parece que no entiende o valora la dimensión justa de la alianza. Puede ser que haya actos de subvaloración, entonces eso limita la interacción fluida que debe haber. Esperamos que se mejore lo más pronto posible”, dijo Rivera.
“No es lo mismo estar en una época en la que no se es gobierno y que el comandante Ortega no era el Presidente y lo teníamos más a mano, cerca de nosotros en la oficina de la Convergencia y le pedíamos conversaciones, que tener ahora que distraer la atención de un Presidente que tiene bajo su responsabilidad todo el país”, indicó Argüello.
En meses anteriores otros miembros de la Convergencia han dicho que no existe la suficiente comunicación así como falta de cumplimiento de los acuerdos.
Rivera reiteró tal situación.
“Nosotros quisiéramos que los compromisos vayan cumpliéndose más a cabalidad y en tiempo y en forma. Sabemos que hay limitaciones y las cosas van lento, pero en lo que se refiere a la Costa (Caribe) muchos de los compromisos se están cumpliendo”, comentó Rivera.
La diputada Argüello expresó que hasta ahora ningún miembro de la Convergencia ha dicho que abandonará el proyecto que lidera el FSLN.
“Hasta el momento no los he escuchado”, precisó Argüello.
El enlace del FSLN con la Convergencia y otros aliados es el coordinador de la bancada sandinista, Edwin Castro.
El diputado Salvador Talavera, un dirigente de la Resistencia que firmó un acuerdo de paz con Ortega en septiembre del año pasado, ha acusado a Castro de no estar interesado en entablar comunicación con los aliados del FSLN.