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Noticias >> Campo y Agro
Parte del grupo de pequeños productores de El Viejo, Chinandega, con su producción de insecticidas orgánicos. (LA PRENSA/C. MUNGUÍA)
“Cosechan” insecticidas orgánicos en El Viejo
Más de 400 productores reciben asistencia técnica y capacitación para elaborar sustancias naturales y combatir las plagas de sus cultivos
Prevén la siembra de 2,000 manzanas de maíz, arroz y ajonjolí
Carol Munguía
CORRESPONSAL / CHINANDEGA
economia@laprensa.com.ni
Nuevos rubros

Marta Castillo, productora de la comarca Carlos Fonseca, indicó que con la capacitación aprendieron a elaborar fertilizantes orgánicos y caldo de nim y ajo para combatir plagas.

“Cosechamos frutas sanas. Yo experimento con (el cultivo de) el arroz, en una parcelita de una manzana y de postrera (segundo subperíodo de siembra) me lanzo al sorgo”, dijo Castillo.

En la comunidad Carlos Fonseca, a ocho kilómetros al Oeste de El Viejo, 18 productores practican la agricultura orgánica.

Otros productores de la comunidad han aprendido a elaborar vino de marañón, como un nuevo producto.

Reducen daños

La acción principal de los insecticidas orgánicos es disminuir el efecto dañino que puedan proporcionar las diferentes clases de insectos que atacan a los cultivos, desde hortalizas, granos básicos hasta cultivos no tradicionales. El árbol de nim es una de las especies forestales más usadas para elaborar abonos orgánicos.

Más de 400 productores del municipio de El Viejo, Chinandega, están recibiendo capacitación en la producción y uso de insecticidas orgánicos o verdes.

Con ellos estos productores pretenden, con el apoyo de la cooperación internacional, mejorar las técnicas para combatir las plagas que afectan a granos básicos como el maíz y de rubros exportables como el ajonjolí, y reducir la contaminación del medio ambiente.

Enrique Obando, presidente de la cooperativa multisectorial El Progreso R. L., en El Viejo, dijo que los pequeños productores utilizarán, en el presente ciclo agrícola, insecticidas verdes, proyecto con el cual “se pretende dejar claro que se puede cosechar sin contaminantes”.

Las nuevas formas de hacer agricultura forman parte de un proyecto que financia el Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

400 productores de 42 comunidades rurales de El Viejo recibieron una capacitación este fin de semana.

Ese grupo lleva adelante la siembra de cerca de 2,000 manzanas de ajonjolí, arroz y maíz.

Con el proyecto se espera que los productores dejen de usar insecticidas, evitar que los envases sean lanzados en cualquier lugar, sino en una fosa y que además reciban capacitación en el tratamiento de la basura.

EDUCACIÓN CON APOYO DE TÉCNICOS

“Los siete técnicos contratados trabajan en un proceso educativo a los productores para utilizar insecticidas orgánicos, como el nim, chile y otros métodos para el manejo de plagas, precisó Obando.

El plan del grupo es sembrar 1,500 manzanas de ajonjolí para exportarlo a través de la Exportadora del Campo, 300 manzanas de maíz y 200 manzanas de arroz.

La cooperativa El Progreso logró con siete productores exportar a la empresa japonesa Itochi 793 quintales de ajonjolí. En esta comercialización los pequeños productores recibieron 680 córdobas por cada quintal, en contraste con los 560 córdobas promedio que vale el grano comprando en el campo.

La cooperativa El Progreso recibirá además un apoyo de 400 mil dólares para facilitar créditos al productor.

Se estableció que el primer requisito será exigir al productor el uso de no contaminantes o agroquímicos y en los casos extremos el uso racional de los insecticidas recomendados.

PROYECTAN CRECIMIENTO

Luis Solís, coordinador de Proyectos de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal (Funica), que acompaña a la cooperativa El Progreso en el proyecto, dijo que planifican duplicar las exportaciones de ajonjolí hacia mercados europeos y japonés.

El año pasado estas exportaciones se cerraron con 800 quintales.

Otra de las metas es lograr certificar a 200 fincas para que exporten ajonjolí orgánico cosechado bajo buenas prácticas agrícolas. Por ahora se selecciona a los productores que están interesados en la producción orgánica.

Fondo de Asistencia Técnica (Funica-Fat) persigue incrementar los ingresos de los productores al elevar los rendimientos de granos como ajonjolí, arroz, maíz y frutas. Y también al mejorar los precios de comercialización.

TEMA DE MODA

Un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), añade que en muchos países en desarrollo se adopta la agricultura orgánica como método para mejorar la seguridad alimentaria del hogar o para reducir los gastos en insumos. Estas practicas pasan por el uso de abonos orgánicos.

Pero destaca que otro elemento importante de la agricultura orgánica, de vital importancia, es el trayecto que recorren los alimentos, así como su envasado y almacenamiento.

Por ello, es recomendable tener en cuenta toda la cadena, desde la siembra del cultivo, hasta su cosecha, empaque y comercialización final.

Destaca, en otro orden que, la oferta de alimentos orgánicos es limitada con relación a la demanda de los mismos, debido a lo cual los productores tienen mercados insatisfechos o con creciente demanda.

Los productos orgánicos tiene a sus principales mercados en los Estados Unidos, Europa y Japón, para mencionar algunos de los principales destinos de estos rubros.

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