La liga española se decidirá en la última fecha, y el Real Madrid tiene en sus propias manos la posibilidad de coronarse.
Con un par de goles de Ruud van Nistelrooy, el Madrid igualó ayer 2-2 con Zaragoza, y aprovechó los empates del Barcelona con el Espanyol y del Sevilla con Mallorca para mantenerse como puntero de la liga con una jornada pendiente.
Barcelona igualó 2-2 gracias a dos dianas del argentino Lionel Messi, incluyendo una con la mano, mientras que Sevilla y Mallorca no remecieron las redes.
El Madrid y el Barsa tienen 73 puntos cada uno, pero los merengues llevan las de ganar en caso de empate por sus mejores resultados en los duelos frente a frente. Sevilla quedó rezagado con 71.
Valencia, con 65, jugará la Liga de Campeones, mientras que el Zaragoza y Villarreal, con 59, tienen la Copa UEFA en la mirilla.
La escuadra de Fabio Capello puede ganar su primer campeonato en los cuatro últimos años si vence el próximo domingo al Mallorca, o si el Barsa y el Sevilla no ganan sus encuentros ese mismo día contra el Gimnástic de Tarragona y el Villarreal, respectivamente.
Van Nistelrooy marcó sus dos goles para remontar marcadores adversos, en ambas ocasiones en respuesta a dianas del argentino Diego Milito. El primer tanto de Milito fue de penal, tras una falta dentro del área a su compatriota Pablo Aimar.
El “Payaso” Aimar fue uno de los mejores en la cancha, y además de recibir la falta del penal a los 31 minutos, dio el pase para el otro tanto de Milito a los 63.
Van Nistelrooy empató por primera vez de cabeza, a los 57, e igualó definitivamente a uno del final al aprovechar un rechace dentro del área. El holandés es el máximo goleador del torneo con 25 dianas, seguido por Milito con 22.
En Barcelona, Messi calcó otro gol de Diego Maradona al marcar a los 22 minutos con la mano, en una movida similar a la que el “Pibe de Oro” utilizó para anotar el famoso gol de la “mano de Dios” contra Inglaterra en el Mundial de México 1986.
Messi ya había recreado contra el Getafe el otro gol que Maradona le hizo a Inglaterra en 1986, una corrida extraordinaria en la que ambos jugadores eludieron a medio equipo rival.
El segundo de la “Pulga” Messi fue a los 57, en un pase cruzado de Deco, y parecía darle el liderato al Barsa, pero el capitán del Espanyol Raúl Tamudo empató en el último suspiro y devolvió a los blaugranas al segundo lugar.
Tamudo abrió el marcador a los 30. Ronaldinho no jugó por el Barsa por estar suspendido.