ROMA. - Miles de personas -150 mil según los organizadores y 12 mil según la Policía - se manifestaron hoy en Roma contra la visita del presidente de EE.UU., George Bush, en una protesta a la que se unieron miembros de partidos del Gobierno y que concluyó con cinco policías, nueve manifestantes y dos periodistas heridos.
La manifestación fue convocada por grupos antiglobalización y de extrema izquierda y se desarrolló con normalidad hasta el final, cuando en las inmediaciones de la plaza Navona, del Campo dé Fiori y de SantAndrea della Valle se vivieron momentos de tensión debido a los enfrentamientos entre la policía y centenares de violentos que con cascos y las caras tapadas irrumpieron en la marcha.
Durante los incidentes se rompieron las cristaleras de un banco y varios escaparates de tiendas de la zona.
BOMBAS LACRIMÓGENAS
El lanzamiento de gases lacrimógenos por parte de la policía, que había acordonado la plaza Navona, y de adoquines, botellas, palos y gases por los violentos se prolongó durante un buen espacio de tiempo.
Cinco agentes resultaron heridos de diferente consideración al ser alcanzados por los objetos lanzados por los violentos y dos manifestantes también resultaron contusionados, por lo que fueron trasladados a centros sanitarios de la capital.
Dos periodistas que cubrían la manifestación también resultaron ligeramente contusionados.
Seis manifestantes, según la policía miembros de grupos violentos de matriz anarquista, fueron detenidos por el lanzamiento de objetos en los enfrentamientos.
La marcha tuvo como lema “No Bush, no war, no Prodi” (Ni Bush, ni guerra, ni Prodi) y recorrió desde la plaza de la República las principales calles del centro de Roma para concluir en la plaza Navona, a la misma hora en que Bush se reunía con el ex primer ministro Silvio Berlusconi en la embajada de EE.UU.
POLÍTICOS MARCHARON
Detrás de la pancarta que abrió la manifestación desfilaron, entre otros, la actriz y senadora de Italia de los Valores Franca Rame, el senador comunista Franco Turigliatto y el dirigente del sindicato CGIL (el más importante del país) Giorgio Cremaschi.
Miles de policías vigilaron la manifestación y formaron escudos protectores ante monumentos como el Altar de la Patria, en la plaza Venecia -centro de la ciudad- y ante sede de partidos políticos ubicadas en el recorrido.
A la marcha se unieron organizaciones sociales, sindicatos anarquistas, colectivos estudiantiles antiglobalización y grupos de extrema izquierda, y a la misma se han adherido dirigentes y parlamentarios del Partido de la Refundación Comunista (PRC), de los Verdes e Italia de los Valores, el partido del ex juez anticorrupción Antonio Di Pietro, aliados del primer ministro, Romano Prodi.
Durante todo el recorrido se temió que se produjeran graves incidentes, ya que participaron colectivos venidos de toda Italia conocidos por sus duras acciones en manifestaciones de este tipo, y las fuerzas de seguridad no descartaban que en el mismo se pudieran infiltrar miembros del violento "Bloque negro" (Black Block).
CRITICAN A PRODI
Los convocantes de “No Bush, no war, no Prodi” calificaron al presidente de EE.UU .como "uno de los más grandes criminales de la historia contemporánea" y criticaron duramente a Prodi por "acogerlo" y hacer una política "en la que la guerra está bien, basta que sea bendecida por la ONU y la OTAN".
Denunciaron que Prodi ha potenciado la presencial militar italiana en Afganistán y Líbano y ha dado permiso para ampliar la base militar de EEUU en Vicenza, en el norte del país.
En meses pasados, miles de personas se manifestaron contra la ampliación de esa base y varios senadores comunistas provocaron la caída del gobierno de Prodi al rechazar en febrero su política exterior, que incluye esa ampliación y la presencia militar en diferentes lugares del planeta.
Paralelamente a esa manifestación, en la Plaza del Pueblo, en el centro de la ciudad, se celebró una concentración contra la presencia de Bush, bajo el lema "Detengamos todas las guerras de Bush, de parte de la otra América" y convocada por partidos que forman parte del Gobierno como PRC, Partido de los Comunistas Italianos (PDCI), Verdes e Izquierda Democrática.
A esa manifestación asistieron, entre otros, el líder de PRC, Franco Giordano, y el del PDCI, Oliviero Diliberto.
CONSERVADORES CRITICAN CONCENTRACIÓN
La oposición conservadora criticó duramente esa concentración, al señalar que la izquierda en el poder pone en ridículo al país ya que mientras Prodi recibe con los brazos abiertos a Bush sus aliados en el Gobierno salen a la calle contra el mandatario norteamericano.
Berlusconi, líder de la oposición, criticó las dos manifestaciones y dijo que si él hubiese sido presidente del Gobierno hoy no se habría permitido ninguna protesta por las calles de Roma.
En esta jornada, que vio a una Roma blindada por los diez mil policías destacados para garantizar la seguridad durante la visita de Bush, también fue lanzada una botella incendiaria contra una tienda de la cadena de alquiler y venta de películas Blockbuster.
Asimismo, apareció con pintadas y la frase "Bush como Moro" la placa que conmemora en la vía Fani el lugar donde fue secuestrado en 1978 el estadista Aldo Moro, asesinado 55 días después por las Brigadas Rojas.
La pintada ha levantado una oleada de repulsa en todas las fuerzas políticas.