Atrás quedó la imagen de que quien sale en televisión debe ser guapo. Estos tres protagonistas de las cámaras demuestran que no es necesario ser un Adonis para tener éxito en la pantalla chica
Probablemente alguna vez usted le ha dicho al televisor: —“¡Qué feo! ¿No se verá en el espejo?”, cuando ve a un presentador poco agraciado dando noticias o haciendo un reportaje especial. Pues la respuesta es: sí. Ellos se ven a diario en el espejo y están conscientes de que no son los más guapos del mundo, pero para ellos eso se compensa con la calidad de su trabajo, profesionalismo y esfuerzo que ponen frente a las cámaras.
Se cree que la televisión es exclusiva para las caras bonitas, pero en Nicaragua se han roto esos estereotipos, y los “no tan bonitos” se han aventurado a entrar al mundo de las luces y el espectáculo.
“Si yo fuera dueño de una televisora ni yo mismo me contrataría”, dice entre risas Edgard Tijerino, quien toma con mucho humor el tema de la belleza y posee más de 25 años trabajando en la televisión nacional.
“Yo soy producto de la suerte, pues si fuera por mi voz, no trabajara en radio, y si fuera por mi cara, tampoco trabajaría en televisión”, dice entre risas Tijerino, quien actualmente conduce el programa La Tertulia, donde habla sobre avances de telenovelas y platica los chismes más calientes de la farándula.
MÁS VALE LA INTELIGENCIA
Si de no importar el aspecto físico se trata, José Abraham Sánchez, periodista de Acción 10, se lleva el primer lugar.
Para este reportero de San Marcos, Carazo, los más de 13 años que lleva trabajando en la pantalla chica no han sido por su linda cara. “Yo estoy consciente de lo que soy, y estoy más preocupado por hacer bien mi reportaje; además que si uno se fija, los mejores periodistas que hay en Nicaragua no son guapos. Sin ofender, la mayoría de los periodistas bonitos son brutos”, afirma.
A este hombre de 41 años no le gusta estar frente a las cámaras. Asegura que eso es para periodistas que buscan el protagonismo, y en su caso lo hace sólo en los reportajes especiales.
José Abraham considera que en los últimos años ha cambiado la tendencia de contratar sólo personas “bonitas” para que trabajen en televisión, y eso se debe a que los dueños de los medios de comunicación se han dado cuenta de que el talento no está ligado a la belleza. “Es más importante el contenido que el empaque, es por ello que aconsejo a aquellos que no son muy bonitos y quieren trabajar en la televisión, que aprovechen la oportunidad si la encuentran, y no tengan temor por ser feos”, recalca.
EL LADO “FEO” DEL HUMOR
Alguien que no dudó en aparecer en cámaras, a pesar de no tener las medidas de un modelo, es Reynaldo José Hernández, el más “hermoso” del programa televisivo NNN.
Aunque este es el primer programa en el que trabaja, Reynaldo cuenta que desde ya, a nueve meses de estar transmitiéndose, cuando va a las discotecas las muchachas guapas lo saludan efusivamente, y hasta quieren “tomarse unos tragos” con él. “Yo nunca fui el feo que soy ahorita”, dice refiriéndose a su voluptuoso estómago, el cual planea reducir.
Este joven de 28 años y originario de Managua cuenta que, a su parecer, ahora se ha dado más “cancha” en la tele a los menos agraciados. “Nos ha costado a los feos que se logre ese cambio en la TV”, dice. “No todo tiene que ser bonito, si todo fuera bonito, te aburrís”, concluye.