Mientras familiares del niño William Sahid Praslin Barillas, de 4 años, quien ganó la batalla a la muerte y se aferró a la vida, se mostraban contentos por el regreso del menor a su casa en el barrio Venezuela, el infante lloró al no ver a su hermanita de dos años.
“Él (niño) miró hacia la camioneta de la familia, buscó a su hermanita en la casa y al no verla, apretó los ojos y le salieron varias lágrimas”, relató Mercedes Orozco, abuela del infante.
El niño fue dado de alta del Hospital Fernando Vélez Paiz y salió junto a su familia de ese lugar a las 11:30 de la mañana de ayer.
Familiares y amigos de la familia del menor se dirigieron hacia la Catedral de Managua a dar gracias a Dios por el milagro de mantenerlo con vida.
El niño permaneció desde el pasado 25 de mayo en la Unidad de Cuidados Intensivos de ese centro hospitalario, tras haber sido envenenado con una pastilla de fosfina por su padre William Enrique Praslin Loáisiga, de 33 años.
La niña Belinda Margarita Praslin, hermana del menor, también recibió el veneno y perdió la vida el pasado 28 de mayo, mientras el padre de ambos falleció un día después de haber ingerido el potente químico.
NIÑO CULPA AL DIABLO
Margarita Barillas, de 30 años, madre del niño, no podía ocultar su alegría y la tarde de ayer ofreció una misa en la iglesia Don Bosco para agradecer al Altísimo haberle permitido tener a su hijo por más tiempo.
“Mi hijo estaba alegre cuando salió del hospital, ya tenía cuatro días diciendo que se sentía bien y que quería venir a la casa, ahora voy a cuidarlo más que nunca”, expresó Barillas.
La mamá del niño dijo que éste no culpa a su padre por la tragedia ocurrida. “Él me dijo: mi papá no tuvo culpa por lo que pasó, fueron los tres diablos contra los que luchó Jesús los culpables”, habría dicho el niño.
El padre de los menores los obligó a tomar el veneno y ante este mal recuerdo el menor dijo a su mamá que él no permitirá que ninguna persona lo vuelva a obligar a hacer lo que no quiere.
El infante está siendo nebulizado cada seis horas para evitar que recaiga en los problemas respiratorios y toma un jarabe para prevenir la gripe.
La doctora Alina Salinas, subdirectora del Hospital Vélez Paiz, afirmó que el niño está fuera de peligro, pero deberá estar bajo observación de médicos y sicólogos de ese centro asistencial.
“Las últimas radiografías que se le realizaron al niño mostraron que ya está bien, ahora no vemos que el químico haya dejado secuelas en el menor, pero vamos a estar pendientes por si se desarrollan secuelas tardías, hasta el momento ya la fosfina no ha presentado ningún efecto en el cuerpo del niño”, aseveró Salinas.