La presidenta de la Comisión Nacional de Demarcación y Titulación (Conadeti), Lourdes Aguilar, exigió recientemente al coordinador del componente indígena de esa comisión, Joel Dixon, rendir cuentas de unos 100 mil córdobas que supuestamente fueron utilizados en una asamblea territorial en Bocay y Jinotega.
Además, Aguilar informó a la Intendente de la Propiedad, Mireya Molina, que Dixon se recetó pagos de diciembre, enero y febrero en concepto de estipendios, justificándolos como reuniones de junta directiva. El monto de esos pagos asciende a 137,700 córdobas.
LA PRENSA intentó obtener una versión de Dixon, pero en su oficina dijeron que éste se encontraba en una reunión en San José de Bocay.
La carta de Aguilar fue recibida el pasado 20 de marzo de 2007 en el despacho de Molina.
También intentamos obtener una versión de la Intendente de la Propiedad, pero en su despacho dijeron que no estaba.
NUNCA HUBO REUNIÓN
“La junta directiva nunca estuvo reunida durante esos meses, y más aún él, como propio funcionario de la Intendencia de la Propiedad, bajo su mando no tiene por qué recetarse estipendios de la Conadeti”, dice la carta de Aguilar, dirigida a la Intendente de la Propiedad.
Agrega la misiva que “igualmente (Dixon) se apropió de un cheque, depositándolo en una cuenta personal”.
Los fondos supuestamente habían sido solicitados para realizar una reunión de la junta directiva, “cuando lo correcto era haber hecho entrega de dichos fondos al administrador de la Conadeti”, indica la carta.
La presidenta de Conadeti señala en su escrito que pondrá en conocimiento de las autoridades judiciales “dentro del orden penal correspondiente, estos abusos. Se lo pongo en conocimiento en su calidad de jefa de la oficina donde dice que labora, bajo su mando, Joel Dixon”.
“No omito manifestarle que a sabiendas hizo pagos que no se debieron haber hecho, lo hizo de mala fe, por lo que desde ya pido retención de su pago o salario al que tiene derecho, para que responda de todos los abusos cometidos”, precisa la misiva de Aguilar.