Los penales del país albergan a más de 500 privados de libertad enfermos crónicos. Según las autoridades médicas del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), cincuenta de ellos tienen “difícil manejo en las instalaciones”.
La Ministra de Gobernación, Ana Isabel Morales, aseguró que hay casos de internos que están graves y recordó que en el pasado hubo enfermos crónicos, que al llegar la orden del juez éstos ya habían fallecido.
“Precisamente para evitar esas situaciones es que estamos reunidos”, dijo Morales, después de sostener un encuentro la mañana de ayer.
Morales participó en la tercera reunión efectuada con la Sala Penal, de la Corte Suprema de Justicia, para abordar los casos de privadas de libertad de la Cárcel de Mujeres La Esperanza que se encuentran enfermas y cuya situación ya fue analizada.
POR HUMANISMO
Al encuentro asistieron además de Morales y magistrados de la Sala Penal, jueces de ejecución de sentencias, médicos forenses y funcionarios del SPN.
El planteamiento fue que a la par vayan analizando los casos de reos de otros penales, así como los casos de internos que han cumplido con el 50 o el 70 por ciento de la pena, en tiempo real por prisión y tiempo laborado.
La funcionaria explicó que la propuesta para que estos reos vayan a sus casas es independientemente de su situación, de cualquier delito. “Es una cuestión de sensibilidad, de humanismo”.
En la reunión Morales aclaró que no pretenden poner en libertad a alguien que continuará delinquiendo. Les recordó a los jueces que de más de seis mil privados de libertad que se encuentran en los penales del SPN, únicamente un 13 por ciento son reincidentes.
La titular de Gobernación indicó que en los penales hay presos graves con cáncer o enfermos con problemas psiquiátricos, entre ellos refirió está uno “que se come los dedos”, y que no los quieren en el Hospital Psiquiátrico.
CON CAUTELA
El juez de Ejecución de Sentencias de Chinandega, Juan de Dios González, manifestó que en el penal de ese departamento hay una cantidad excesiva de internos, lo que “puede provocar situaciones negativas como motines y enfermedades”.
Adelantó que consciente de esa situación él ya ha adoptado decisiones similares a las planteadas en la reunión “y hemos salvado la vida de algunos internos”, e incluso, comentó que hace poco murió uno de esos presos que estaba muy mal.
El vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, aconsejó a los jueces que los casos de privados de libertad que estén relacionados con la Ley 285 (Ley de psicotrópicos y otras sustancias controladas), es preferible que los analicen caso por caso, “hay que oír criterio del juez y después que la sala (penal) se vaya pronunciando, mientras se reforma la ley”.
El magistrado Sergio Cuarezma, por su parte, les indicó a los jueces: “No tengan temor por aplicar la ley de manera igual (…) porque estaríamos casi autocancelándonos la independencia interna, en el sentido que pareciera que no estudiáramos y en segundo lugar, que a pesar que la ley es clara no la aplicamos por el temor que si se aplica de manera y sin atender los planteamientos que otra institución hace los corren del trabajo”, dijo Cuarezma.
El presidente de la Sala Penal, Armengol Cuadra, indicó que nunca avalarán la libertad de un delincuente vinculado al tráfico internacional de drogas, pues recordó que las órdenes de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) son que el juez que incurra en anomalía “va de viaje”.