La Ley General de Aguas Nacionales no podrá aplicarse antes de un año y medio, consecuencia de los detalles que le faltan y a problemas burocráticos.
Así lo afirmó el presidente de la Comisión de Medio Ambiente y Recursos Naturales, de la Asamblea Nacional, Carlos García.
El diputado dijo que la aplicación de esta legislatura aún debe reglamentarse y publicarse.
El mayor problema, sin embargo, es que la aplicación no depende de la ley misma, sino de sus complementos.
UNA DISCUSIÓN PENDIENTE
En este sentido, tras su reglamentación, los poderes Ejecutivo y Legislativo deben decidir quién será el titular de la nueva Autoridad Nacional del Agua (ANA).
Aquí se prevé una fuerte pugna, principalmente entre los partidos mayoritarios, el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y el Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
El Presidente de la República, Daniel Ortega Saavedra, manda, por ley, una terna de candidatos al Legislativo para que ese Poder decida.
Si las bancadas de oposición no están de acuerdo con los candidatos, pueden sumar mayoría para rechazarlos, y el mandatario tiene una última oportunidad para otra nueva terna.
Pero el tema del agua es estratégico, y el mismo García piensa que aquí puede haber una traba originada en las propuestas del Presidente.
El caso es que si Ortega no envía una propuesta basada en currículos técnicos, lo más probable es que sea rechazada, aseguró el diputado.
No obstante, si los partidos de oposición tienen a sus propios candidatos, no habrá currículo que valga. Ambas situaciones se vivieron el año pasado, cuando la Asamblea instauró la Superintendencia de Servicios Públicos (Sisep).
Otro asunto es el de la parte burocrática que se necesita para hacer realidad a la ANA. Pero además se necesita aprobar la Ley de Cánones.
Esta otra ley hará posible multar a quienes contaminen sitios como el lago Cocibolca, y la misma tiene que ser evaluada, consultada, discutida, dictaminada, aprobada y publicada, con todos los retrasos que conlleva cualquier legislatura para que sea oficial.
LOS MIEDOS
El temor que existe en la Comisión Ambiental es que durante este tiempo, grupos de empresarios y políticos poderosos continuarán presionando para retrasar el momento en que se pueda aplicar la Ley de Aguas.
Aún así, García dijo que no hay motivos para dejar de celebrar la existencia de esta nueva ley, porque eso ya le hizo ganar crédito a Nicaragua para ser la sede de la próxima reunión de presidentes interparlamentarios de Centroamérica y eventualmente podría acelerar todo el proceso para la aplicación.