El ex presidente peruano Alberto Fujimori, que gozaba de libertad provisional en Chile, quedó este viernes bajo arresto domiciliario, un día después de que una fiscal recomendó a la Corte Suprema su extradición a Perú por violación a derechos humanos y corrupción.
La orden de arresto, acogiendo una solicitud del Estado peruano, fue decretada por el juez Urbano Marín, quien reemplaza al magistrado titular del proceso, Orlando Álvarez, quien está con licencia médica.
“Está arrestado en su domicilio”, dijo el juez Marín a periodistas. “Esta medida tiene por finalidad evitar la fuga del mencionado ciudadano peruano, por lo que su custodia le fue entregada a los Carabineros (policía)”, señaló por su parte un comunicado del Poder Judicial. Tras la orden, el ex mandatario quedó de inmediato bajo arresto domiciliario en una vivienda del exclusivo suburbio de Chicureo, al norte de Santiago, que no es su residencia habitual, pero que a última hora fue fijada como su domicilio por su defensa.
En Lima, en tanto, el presidente peruano Alan García, ofreció garantías de que Fujimori gozará de un proceso justo en caso de prosperar su extradición.
“Si la justicia chilena concede la extradición, tengo confianza en que el Poder Judicial peruano garantiza total transparencia y objetividad”, dijo.
“Esto no será un circo como en otras épocas se hizo con adversarios de otros gobiernos”, subrayó García, quien llamó también a “no politizar el caso”.
El sistema peruano estipula una condena mínima de 15 años y una máxima de 35 para delitos de lesa humanidad, lo que representa la mayor pena del total de 13 casos por lo que se solicitó su extradición a Lima.
La piedra en el zapato para Fujimori son los casos Barrios Altos, La Cantuta y la detención y desaparición de tres opositores en el sótano del servicio de inteligencia del Ejército (SIE)”, dijo a la AFP el analista Ricardo Uceda.
La congresista peruana Keiko Fujimori calificó de “excesiva” la decisión de la justicia chilena de ordenar el arresto domiciliario de su padre.