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Noticias >> Economía
Esta es una de las dos hojas de la circular de la DGI, donde incluso pedía información calificada como confidencial, según denunciaron empresarios y especialistas en temas fiscales. ()
Paran terrorismo fiscal
Empresarios obligan a la DGI a dejar sin efecto circular, donde les solicitaba información confidencial
Luis Núñez Salmeróneconomia@laprensa.com.ni

La Dirección General de Ingresos (DGI) cedió ante los empresarios nacionales, quienes lograron que el ente recaudador flexibilice los alcances de una circular que emitió, donde incluso pedía información sobre el efectivo de los grandes contribuyente en bancos nacionales y extranjeros.

Mediante una circular, que la DGI empezó a enviar a los empresarios a inicios de junio, se pedía información diversa, lo que fue calificado como doble declaración, indicó el ex viceministro de Hacienda y experto en temas fiscales, René Vallecillo.

Entre los requerimientos estaban la entrega de los libros de actas, ganancias, costos de producción y venta, así como registros contables de los años 2003, 2004, 2005 y 2006.

PROMETE CUMPLIR

Sin embargo, después de una reunión ayer en la tarde entre representantes de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic) y las autoridades de la DGI, se logró que esta institución pida la información necesaria, según lo estipulado en el Código Tributario, declaró José Adán Aguerri, presidente de Caconic.

Las tensiones entre empresarios y la DGI también surgieron entorno a la disputa sobre el lugar donde se realizaría la auditoría a una empresa. De acuerdo con el Código Tributario, las auditorías se hacen en el domicilio del negocio y no en las oficinas del fisco, como pretendía la DGI.

También la entidad estaba solicitando información desde el 2003, lo cual no es legal, afirmó Vallecillo, quien aseguró que según el Código Tributario, cuando se audita un período esto “pasa a ser cosa juzgada”.

Asimismo, la DGI estaba pidiendo información confidencial, ya que incluía todos los libros de actas de las empresas, que serían luego analizadas por el fisco.

Una información que requiere de mucha capacidad técnica, con la que no cuenta la DGI, así como de mucho tiempo para discutirla.

Adicionalmente se estaba solicitando información detallada de todas las facturas de las empresas, lo que podría ser una medida con un efecto positivo, si se orientara bien, ya que puede estimular a que la empresa auditada ordene mejor sus estados de cuentas y pague más eficientemente sus impuestos, sostuvo Vallecillo.

Sin embargo, objetó el hecho que la medida estaba apuntando a un universo muy amplio de contribuyentes. “En vez de disparar con mira telescópica, se está disparando con escopeta”, ejemplificó.

Aguerri ejemplificó que, la DGI y los empresarios, acordaron informar sólo sobre la certificación de conformación de las juntas directivas, sin mayores detalles, preservando la figura de sociedad anónima de las empresas constituidas bajo esta figura.

“Este es un logro del sector privado unido”, insistió Aguerri.

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