Los racionamientos programados no sólo trajeron menos energía eléctrica a la población nicaragüense, sino también precios más elevados en las tarifas.
Tras un primer aumento del dos por ciento en el cobro de la luz a partir de junio, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) propuso otro aumento de entre dos por ciento y cuatro por ciento a partir de julio próximo.
Esto se debe a que la distribuidora Unión Fenosa dijo que no seguirá pagando más de 165 dólares por megavatio, como lo está exigiendo el mercado centroamericano, ya que su punto límite de 111 dólares por cada megavatio se está rebasando, al comprar el megavatio a 120 dólares en promedio.
Por otro lado, Ernesto Martínez Tiffer, titular de la Empresa Nicaragüense de Electricidad (Enel), insistió en que no importa lo que tenga que hacer Fenosa, pero que su obligación es evitar los apagones comprando energía.
El problema es que la distribuidora está dispuesta a asumir una pérdida de hasta 54 dólares por megavatio, pero no de 69.
PÉRDIDAS MILLONARIAS
El país registra una pérdida en la distribución de energía eléctrica en el primer trimestre de más de 19 millones de dólares debido a la falta de inversiones e ineficiencia en el sistema, aseguró el experto en energía Narciso Mayorga, decano de la Facultad de Derecho del Instituto Albertus Magnus.
Según el especialista, en total las pérdidas registradas en el 2006 fueron de 28 por ciento, de ellas, el 15 por ciento fueron pérdidas aceptadas y el resto son pérdidas denominadas no aceptadas.
El INE pretende reducir al mínimo posible las pérdidas económicas con el aumento, pero no logra consenso.
OPUESTOS AL ALZA
José Adán Aguerri, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), se mostró en desacuerdo con esa propuesta, y realizarán sus propios planteamientos ante el INE en los próximos días, aunque no reveló sus ideas.
Aguerri expresó que solicitarán información sobre el programa de bujías de ahorro que impulsará el Gobierno.
Fenosa acordó ayer con miembros del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) garantizar el fluido eléctrico a las industrias más sensibles de la economía nacional.
El acuerdo incluirá, además de la industria en general, a las zonas francas del país y los hospitales.