El niño William Praslin Barillas, de 4 años, le dijo la mañana de ayer a su madre Margarita Barillas que se bebía la leche si lo sacaba del Hospital Fernando Vélez Paiz y lo llevaba a su casa.
Esas fueron las primeras palabras del menor después de salir de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y ser trasladado a la Sala de Misceláneo de ese centro asistencial.
Según la progenitora del menor, éste le comunicó que después que salió de UCI se sentía bien y que lo único que quería era estar en su casa, porque en el hospital se sentía encerrado.
El niño permaneció desde el pasado 25 de mayo en la UCI, tras haber sido envenenado con una pastilla de fosfina por su padre William Enrique Praslin Loáisiga, de 33 años.
En el incidente el hombre también bebió el potente veneno y le suministró otra dosis a su hija de dos años de edad. Ambos fallecieron.
EXCELENTE ESTADO DE SALUD
La doctora Alina Salinas, subdirectora del Hospital Fernando Vélez Paiz, dijo ayer que tras la salida del menor de la UCI a la sala de Misceláneo, se terminaba una etapa en la que el niño sale de peligro y en cualquier momento puede regresar a su casa.
“El estado de salud del niño es excelente, ya hoy (ayer) se le retiraron todos los fármacos, el único que le queda es un antibiótico el cual va a ser retirado mañana (hoy). El niño ya está bebiendo líquidos y comiendo arroz y carne”, comentó la doctora Salinas.
Agregó que el menor está en estado de observación y en los próximos días podría ser dado de alta. “Cuando el niño salga del hospital se le va a estar dando citas a la consulta externa del hospital para darle seguimiento”, señaló la subdirectora del Hospital Fernando Vélez Paiz.
“Hablar de secuelas por el momento no podemos aseverar de que vaya o no, a tenerlas. Eso es a largo plazo y para eso hay que vigilarlo y mantenerlo en constante observación para ver si en un futuro experimenta alguna complicación”, indicó.
Salinas recomendó orientaciones psicológicas para el niño cuando salga del hospital.
“Hay que llevarlo al ambiente familiar y explicarle lo que pasó, de una manera que él entienda. El mayor problema que va a enfrentar el niño es cuando llegue a su casa y empiece a hacer todas las preguntas pertinentes en cuanto al hecho ¿por qué no está su hermanita y su papá?”, explicó la doctora Salinas.