El coordinador residente del sistema de las Naciones Unidas para Nicaragua, Alfredo Missair, reconoció que el Informe sobre Desarrollo Humano (IDH) del 2006 puede contener datos que no necesariamente corresponden con la realidad, debido a que los gobiernos a veces “inflan” la información para dar una buena imagen.
Missair expuso esta preocupación y la confirmó frente a los medios de comunicación anoche, durante la presentación del informe que lleva por título “Más allá de la escasez: poder, pobreza y la crisis mundial del agua”.
El diplomático utilizó la palabra “inflan”, luego que la presidenta ejecutiva de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), Ruth Selma Herrera, se había expresado en términos similares durante sus consideraciones acerca del documento.
Missair comentó que hay países cuyas estadísticas indican que el 98 por ciento de sus poblaciones tienen acceso al agua, pero que la realidad demuestra que esa agua no existe en la calidad y cantidad suficiente para la dignidad humana.
Con respecto a Nicaragua, el informe señala que el 79 por ciento de la población tiene acceso al agua, pero esto fue puesto en duda tanto por Herrera como por el representante de las Naciones Unidas.
“Coincido totalmente con Selma, efectivamente, a simple vista parecería que en Nicaragua las cifras están un poco infladas”, expresó Missair.
Sin embargo, la organización no puede hacer mayor cosa porque trabaja con los datos oficiales de cada país.
“No podemos inventar cifras sin acordar las cifras del Gobierno que hace los análisis, los estudios estadísticos, los verificamos, y luego se publican las cifras, lamentablemente muchos gobiernos cambian los criterios, entonces, por ejemplo, es muy fácil decir: acceso al agua es tener agua a no más de 100 metros, está lejos de ser perfecto”, comentó Missair.
TAMBIÉN FINANCIAMIENTO
Herrera aprovechó el momento para denunciar que en los últimos 24 años se han invertido unos 500 millones de dólares en agua y saneamiento, pero que una cantidad importante de esos recursos quedan en consultorías y en empresas poco éticas originarias de los países financieros, lo que explica en parte el subdesarrollo en el sistema de tuberías.
El diplomático reconoció que las Naciones Unidas se están replanteando las prioridades de financiación.
El presentador del documento, Salvador Montenegro, director del Centro para la Investigación de los Recursos Acuáticos (CIRA), insistió en la necesidad de cuidar la calidad del agua.
Montenegro dijo que si no se cuida este recurso el ser humano se expone a una escasez y simultáneamente habría un colapso ecológico, con lo que ninguna economía podría salir adelante.
El especialista destacó que se necesita una voluntad política esencial para evitarlo.
Herrera estuvo de acuerdo con esta tesis, pero insistió en que si Nicaragua continúa así, desperdiciando dinero en estudios y consultorías y dejando en discursos las buenas intenciones de las Naciones Unidas, el país seguirá sin estar en ruta de cumplir con las Metas del Milenio, entre ellas la de disminuir a la mitad el número de personas que no tienen acceso al agua potable y saneamiento.
Missair llamó a preocuparse individualmente por el tema, para crear conciencia sobre la crisis del agua.