Madrid. - El Gobierno español pidió hoy unidad y el respaldo de todas las fuerzas políticas en respuesta al anuncio de la banda terrorista vasca ETA de que retoma las armas a partir de esta medianoche, tras dar por concluido el "alto el fuego permanente" que declaró en marzo de 2006.
Las doce de esta noche en España (las 22.00 GMT del martes) es la hora fijada por ETA para dar por concluida la tregua de 14 meses y volver a actuar "en todos los frentes", al considerar que "no se dan las condiciones mínimas" para un proceso de negociación con el Gobierno.
El presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, dijo que, como ya ha hecho en el pasado, "ETA vuelve a equivocarse" de rumbo.
Con su declaración, "va radicalmente en la dirección contraria al camino que desean la sociedad vasca y española, el camino de la paz, un camino que solo tiene un final, el del abandono definitivo de las armas, un camino que solo puede iniciarse y recorrerse con la renuncia completa a la violencia", señaló Zapatero en una declaración retransmitida a todo el país.
El jefe del Ejecutivo afirmó que espera poder contar con el "respaldo unánime" de todas las fuerzas políticas en la estrategia a seguir con ETA.
La actuación con la organización terrorista fue el principal punto de desencuentro y confrontación en los últimos meses entre el Gobierno socialista y la oposición conservadora, encabezada por Mariano Rajoy, presidente del Partido Popular (PP), contrario a la vía de la negociación.
Rajoy reclamó hoy a Zapatero que "rectifique" su política anterior con ETA y que lo haga sin "ningún tipo de ambig edad" para dejar claro que "ya no habrá ninguna cesión ni ninguna negociación".
DECLARACIÓN INSTITUCIONAL
Según el líder popular, "ETA debe perder toda esperanza de cualquier negociación y debe saber que su único destino es su derrota con los instrumentos propios de un Estado de Derecho y democrático".
Rajoy mantuvo de esta manera su exigencia de los últimos meses a Rodríguez Zapatero de que rectifique la política anunciada en junio de 2006 cuando presentó un proceso de diálogo para intentar una salida negociada al terrorismo de la organización vasca.
Zapatero, en la declaración institucional transmitida a todo el país, se dirigió especialmente a los ciudadanos vascos para asegurarles que ha realizado todos los esfuerzos posibles para lograr la paz, un objetivo que, dijo, seguirá persiguiendo y que confía que llegará "más pronto que tarde".
También aseguró que el Gobierno, "con la fuerza de la ley y del Estado de derecho, pone y pondrá todos los medios para la defensa de la convivencia, de la libertad y de la seguridad de todos los ciudadanos".
La tristeza y la decepción son la tónica general en las reacciones de los representantes de los distintos partidos a la ruptura del "alto el fuego permanente" por ETA que, sin embargo, como recordó hoy Zapatero de hecho ya lo había roto con el atentado del pasado 30 de diciembre en el madrileño aeropuerto de Barajas, que costó la vida a dos inmigrantes ecuatorianos.
El Gobierno regional vasco, a través de su portavoz, Miren Azkarate, consideró que la declaración de ETA es un regreso al pasado, "a un pasado de violencia, chantaje, terror y amenaza".
El "número dos" del gubernamental Partido Socialista Obrero Español (PSOE), José Blanco, dijo, en respuesta a Rajoy, que hoy "no es el momento de reproches, sino de la máxima unidad", y reclamó lealtad al primer partido de la oposición para que la mejor respuesta a ETA sea "la ley, la serenidad, la firmeza democrática y la unidad".
Las Fuerzas de Seguridad españolas calculan que la banda vasca tiene en Francia al menos 70 miembros ocultos, muchos de ellos huidos tras participar en acciones de violencia callejera en España, y que dispone de explosivos suficientes para atentar, según expertos en la lucha antiterrorista.
Desde mediado de los años 60 cuando comenzó su actividad terrorista, ETA ha asesinado a más de 800 personas en su búsqueda de la independencia para el País Vasco.