La Policía Nacional oficializó ayer que agrupaciones de narcotraficantes mexicanas que se han juntado en el llamado “cártel Milenium”, para enfrentar fuerzas regulares de su país, son las que operan en territorio nacional. Pero por segunda ocasión la Policía Nacional les asestó ayer un nuevo golpe a esas agrupaciones mexicanas, al desarticular a un grupo de apoyo logístico en la comunidad El Manzano, Chinandega.
El jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, comisionado mayor Alonso Sevilla, dijo a LA PRENSA que en una operación policial denominada Tenaza, desarticuló la célula de Milenium.
Al menos 11 sospechosos de origen guatemalteco, hondureño, salvadoreño y nicaragüense fueron detenidos.
“Son acciones que están siendo desarrolladas por una agrupación de diversos cárteles que se han unido en México y que se han denominado Milenium”, sostuvo Sevilla.
La Policía había evitado referirse oficialmente al tema. La semana pasada, LA PRENSA conoció por fuentes policiales que el conocido capo mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán está al mando de Milenium.
ARRESTAN A UNO DE LOS CABECILLAS
La Policía señaló que entre los arrestados está el segundo al mando de la agrupación, el guatemalteco Pablo Abimael Herrera Bolaños, de 44 años. Sin embargo, el cabecilla, de origen mexicano e identificado con el pasaporte 0625002718 como Adán Altúzar López, logró escapar y ayer la Policía seguía en su búsqueda.
La comunidad Los Manzanos está ubicada a 36 kilómetros de Chinandega; un buzón fue detectado en la finca Los Montanos, a unos 100 metros de la playa costera, en el sector conocido como Los Clavos, explicó Sevilla.
La finca es propiedad de Pablo Emilio Martínez Montano, conocido en Chinandega como Pablo Montano, a quien la Policía le ocupó más de 15 mil dólares en efectivo. Éste fue el último detenido.
ENCUENTRAN BUZÓN
A través de la Operación Tenaza, la Policía detectó un buzón construido para el trasiego de drogas, confirmó el vocero policial.
El buzón, de dos metros cuadrados de fondo y dos de ancho estaba cubierto con losetas y tierra que daban la apariencia de normalidad.
En el interior, los agentes del orden encontraron 19 recipientes con capacidad de 20 galones de gasolina cada uno.
También encontraron envases con aceite, todo indica que el combustible sería utilizado para abastecimiento de lanchas, considerando la distancia que hay entre la propiedad y la costa.
En el allanamiento del lugar la Policía encontró un teléfono satelital, también una planta telefónica con una antena instalada y capacidad para comunicarse a cualquier sitio.
A las autoridades les llamó la atención, los materiales de construcción que se encontraban en el lugar, como perlines, bloques, láminas de zinc y hierro, material de construcción suficiente, para elaborar una plataforma desde donde pudieran recibir droga por el mar.
“Una infraestructura capaz de abastecer al narcotráfico allí, ya sea con combustible y de esa manera trasegar droga”, sostuvo el vocero policial.
DISPONIBLE PARA TODO TIPO DE TRASIEGO
Según Sevilla, el hallazgo les confirma que la agrupación utilizaba el lugar para apoyo logístico que podría ser para tráfico de armas, abastecimiento de combustible y para embuzonar drogas para garantizar el trasiego posterior.
Aunque en el momento de la Operación la Policía no encontró drogas, estiman que había las condiciones para “colaborar y financiar el tráfico internacional de drogas”.
Además, la Policía ocupó en el lugar una camioneta Toyota, placas CH 06098 y un vehículo Toyota Tercel, placas guatemaltecas PO 778T5, un motor marino fuera de borda de 75 caballos de fuerza y una lancha de 15 pies de eslora. También ocuparon en poder de los sospechosos alrededor de 22 mil dólares y un mil 445 quetzales.
El expediente de los detenidos, más lo que se sume en el desarrollo de las investigaciones y declaraciones de los implicados, será trasladado a la Fiscalía, para ser procesados por el delito de financiamiento de estupefacientes, sicotrópicos y otras sustancias controladas.
SEGUNDO GOLPE CONSECUTIVO
Este es el segundo golpe consecutivo que la Policía asesta a esa nueva agrupación de narcotraficantes.
La primera operación fue el pasado 29 de mayo, a través de la cual la Policía Nacional sorprendió al piloto de una avioneta Cessna monomotor, cuando aterrizaba para recoger un cargamento de cocaína. En esa ocasión fueron apresados también dos sospechosos de narcotráfico de origen mexicano que habían venido al país a realizar la ilícita transacción.
Posteriormente se arrestó a dos nicaragüenses sospechosos de estar vinculados a esa agrupación.
Según el Sistema de Posicionamiento Global (GPS por sus siglas en inglés), la avioneta partió por la mañana de ese día de la selva de Chiapas, México, cruzó la selva de El Petén, Guatemala, pasó a El Salvador, entró al Golfo de Fonseca e ingresó a Nicaragua, y posteriormente, aterrizó en el cañaveral de San José de Cuasompa, distante unos seis kilómetros al norte de El Viejo y 1.5 kilómetros al oeste.
En ese momento la Policía indicó que el objetivo del vuelo de la tripulación de la aeronave era retornar a Chiapas con el cargamento de droga, el que los narcos tenían escondido en los cañaverales, para su trasiego.