Este lunes iniciaron los racionamientos de energía o apagones programados.
Al menos 106 barrios de Managua y una cantidad similar en el resto del país continuarán afectados durante cuatro semanas, si Nicaragua no consigue importar energía de países vecinos.
La distribuidora de energía Unión Fenosa publicó ayer en su página web el primer programa de racionamiento “coordinado” que no se veía desde los años 80, cuando gobernó por primera vez el actual presidente Daniel Ortega Saavedra.
Tal como lo anunció la semana pasada el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli, los racionamientos serían una opción obligada a partir de este mes, por la crisis de energía.
Sin embargo, los apagones de hasta seis horas se observaron desde el año pasado, cuando Nicaragua no pudo enfrentar más los altos precios de los hidrocarburos, de los cuales depende el 70 por ciento de la energía del país.
Los departamentos afectados por los actuales racionamientos serán principalmente los del pacífico y el norte.
Así, la “luz” se irá principalmente en los departamentos de Managua, Matagalpa, León, Chinandega, Granada, Carazo, Rivas, Masaya, Nueva Segovia, y Estelí.
MOROSOS Y TRAMPOSOS
No obstante, no todos los pobladores de estos departamentos sufrirán por falta de energía eléctrica.
En este calendario, Unión Fenosa seleccionó “con pinza” a los barrios y sectores que serán afectados por el déficit de energía que sufre el país.
Jorge Katín, gerente de Comunicaciones de la distribuidora, dijo que la selección se basó en afectar los sitios con mayor concentración de pérdidas por mora y los que tienen más cantidad de casos de fraude contra la empresa.
Tras “alimentarse” de energía gratuita, los defraudadores ahora pagarán caro, pues ninguna conexión les hará llegar la luz a sus casas.
Estos sectores pasarán sin luz seis horas. El resto de lugares seleccionados no serán afectados por más de tres horas cada vez.
Katín informó que los sectores más problemáticos para Unión Fenosa serán privados de la energía desde las 9:00 a.m. hasta las 3:00 p.m., a partir de este martes.
Estos lugares pasaron sin energía de 8:00 a.m. a 4:00 p.m. ayer, porque el déficit se elevó hasta 45 megavatios en algún momento, por problemas técnicos inesperados y rápidos de solucionar en algunas plantas generadoras.
Otros sitios “menos problemáticos” pasaron sin luz cuatro horas, de 6:00 a 10:00 p.m.
LEVEMENTE MEJOR
Para el resto de la semana, la transnacional española espera que haya menos déficit. El mismo se espera de unos 30 megavatios.
Esto significa que los apagones no serían tan extensos como los del lunes.
Para que la población sienta menos el impacto, Unión Fenosa intentaba anoche un sistema similar al del futbol, un 6-3-3, aunque inaplicable en este deporte.
La idea es, según Katín, que los sectores morosos y dados al fraude “sufran” un racionamiento de seis horas, y los restantes lo tengan de tres horas de apagones.
Las seis horas son las ya mencionadas. Las tres primeras horas irán de 3:00 a 6:00 p.m., y el segundo bloque de tres horas se extenderá de las 6:00 a 9:00 p.m., cuando culmine la última hora pico del día.
DÉFICIT EXTRA
Estos apagones se deben a que una de las unidades de la Planta Nicaragua, de la empresa Generadora Occidental S.A. (Geosa), debió salir del sistema por problemas técnicos, lo que supuso un déficit de 50 megavatios adicionales a los programados.
Para junio de este año las salidas que se esperaban eran las de los ingenios San Antonio y Monte Rosa, además de la planta de 25 megavatios de Ormat, con todo y que ésta salió de emergencia a finales de mayo.
Si se suman los 50 megavatios de Geosa y los 25 megavatios de Ormat, el déficit imprevisto para junio llega a los 75 megavatios. Eso provocaría apagones superiores a las seis horas, pero la importación de energía, junto a lo que producen las plantas Hugo Chávez, disminuyen el déficit.
Las plantas enviadas por el presidente Chávez de Venezuela producen hasta 60 megavatios a base de diesel. Además, el Centro Nacional de Despacho y Carga (CNDC) logró importar ayer diez megavatios, pero esa cantidad es menor a los 18 megavatios que logró comprar todavía la semana pasada.
El déficit de 30 megavatios surge por la reducción en el caudal del lago de Apanás, que fue sobreexplotado en diciembre del año pasado para evitar los apagones en ese momento.
El lago de Apanás alimenta las plantas Centroamérica y Santa Bárbara, que entre ambas son capaces de generar 100 megavatios, y que hoy no están produciendo ni el 50 por ciento de su capacidad.
El ministro Rappaccioli informó recientemente que esta situación podría permanecer durante cuatro a seis meses, y que las probabilidades de que esto mejore se basan principalmente en que el lago de Apanás recupere su nivel.
La esperanza de que la situación de Apanás mejore crece a medida que avanza la temporada lluviosa, sin embargo, no hay garantías de que llueva en cantidades suficientes durante las próximas semanas, pues todo depende de la naturaleza.
ESTABA PREVISTO
Rappaccioli ya había insinuado racionamientos de hasta seis horas la semana pasada, cuando presentó el plan del Gobierno en el tema de la energía.
En ese momento dijo que la medida se tomaría independientemente de que hubiera déficit o no.
La razón que presentó el ministro fue que Nicaragua necesita reservas de energía de por lo menos 25 megavatios, siendo 50 megavatios la cantidad ideal.
Pero esa cifra, que hace dos años perderla era una pesadilla inimaginable, hoy es pura ilusión alcanzarla, y más bien se refleja con normalidad en el déficit.
El calendario de apagones que se iniciará a partir de hoy podría valer por lo menos para lo que resta de la semana, a menos que haya imprevistos.
Estos eventos no planificados serían, en el peor de los casos, que otra planta generadora salga de servicio y, en el mejor, que el CNDC logre comprar suficiente energía en el exterior.