Niños, adultos y ancianos de todas las condiciones sociales a diario tienen cita ante la sagrada imagen de la Sangre de Cristo y el Santísimo en Catedral de Managua, donde acuden por fortaleza espiritual. Unos oran por su salud, mientras otros por empleo, sus familias y otros porque haya cambios positivos en la nación y se enrumbe hacia el desarrollo.
Maria Soledad Cruz Vivas, devota de la Sangre de Cristo, este jueves encendió cuatro candelas y oró ante la sagrada imagen para darle las gracias por su salud luego de una operación de la vesícula.
“Gracias a Dios todo me salió bien y cada mes vengo ante la imagen de la Sangre de Cristo porque en Él encuentro fortaleza espiritual y sanidad física”, expresó la joven devota.
Por su parte Reynaldo José Molina, de 23 años, llegó triste ante la sagrada imagen por problemas espirituales, con la seguridad de encontrar fuerzas y sabiduría para superar las pruebas.
“Cada vez que vengo aquí me siento fortalecido. Tengo mucha fe por la Sangre de Cristo de que voy a ser liberado”, expresó el cristiano católico.
Francisco Palacios, devoto del Santísimo, dijo que todos los jueves visita la capilla porque se siente bien espiritualmente. Dice orar por Nicaragua y por las familias para que Dios bendiga a toda la nación.
“Todos los jueves vengo a orar ante el Santísimo porque luego de comunicarme con el Señor me siento una persona nueva, animado y fortalecido”, sostiene Palacios.
Ruth Virginia Palma Chavarría afirma que todos los jueves tiene cita con El Santísimo y la Sangre de Cristo porque “sin la presencia de Dios en nuestras vidas no podremos alcanzar la paz interior que los seres humanos necesitamos. Sólo Dios nos da esa paz no hay otro; es la razón de estar aquí ante El Santísimo y la Sangre de Cristo”, confesó la ciudadana.