La niña migrante de cinco años, que perdió a su madre Dunia Guillén, en un naufragio en aguas cercanas a Kukra Hill, en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), regresó hoy a su país junto a dos indocumentadas que fueron deportadas por la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME).
La Directora de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, quien estuvo pendiente de la niña desde que ésta fue trasladada a la capital por oficiales de esa institución y que la resguardaron a raíz del naufragio, confirmó que personalmente acudió al Aeropuerto Internacional Augusto César Sandino a despedirla.
Las autoridades de la embajada de Ecuador lograron el reencuentro de la menor con su padre, una vez que arribe a la capital ecuatoriana.
La pequeña y su madre, eran parte de un grupo de casi 60 indocumentados cuya embarcación zozobró el pasado 24 de mayo, tras haber sido embestida por otro bote, a cinco kilómetros, del sur de Kukra Hill.
Tras ser rescatados por las autoridades locales, Hugo Eduardo, uno de los ilegales ecuatorianos relató: “quisieron matarnos a todos, nos echaron la lancha encima cuando ya estábamos en el agua”.
Aparentemente los coyotes pretendían despojar a los indocumentados de las pocas pertenencias que llevaban consigo, pese a que según dijeron las víctimas, en esa ocasión la mayoría les había pagado por la travesía.