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El menor que fue envenenado por su padre, continúa en estado delicado en el hospital. (LAPRENSA/O.MIRANDA.)
Señal de que niño puede sobrevivir
Madre contenta dice que su hijo envenenado presenta mejoría y le responde moviendo los ojos
Médicos afirman que no ha presentado nuevas complicaciones
Carlos Larios
sucesos@laprensa.com.ni
Atención sicológica

A pesar de que este miércoles 30 de mayo Margarita Barillas fue a sepultar a su hija, de 2 años, ella ha mostrado fortaleza en medio de la tragedia que la rodea; y ha recibido asistencia psicológica de los especialistas del Hospital Fernando Vélez Paiz, que le han ayudado a asimilar el drama.

El niño de 4 años, que junto a su hermanita de 2 fue envenenado por su padre hace seis días, se ha apegado a la vida y se resiste a morir quizás motivado por las promesas que le ha hecho la madre, de disfrutar muchas aventuras, juegos y viajes luego que se reponga de las lesiones que ha causado en su organismo el químico conocido como fosfina, dijeron sus familiares.

Sonriente, con fe en Dios y con mucha esperanza, Margarita Barillas Orozco, de 30 años, madre del infante, dijo ayer sentirse contenta porque observó una leve mejoría en éste.

“Me siento alegre porque vi a mi hijo y le dije que la mimi, a como le dice a su abuela, lo estaba esperando afuera en la camioneta, que cuando saliera del hospital íbamos a celebrar su cumpleaños, íbamos a ir a una piscina, que lo llevaría a conocer la nieve y que le hiciera caso a los médicos”, relató Barillas.

“Él (niño) me miraba, movía las cejas, él abría y cerraba los ojos para responderme a cada cosa que yo le decía”, aseveró la madre del menor.

ESPERAN UN MILAGRO

Sin embargo, Margarita tiene los pies sobre la tierra y está consciente de la gravedad en la salud de su hijo, ya que los médicos le han manifestado que el infante aún tiene pronóstico reservado.

“Cuando la niña abrió los ojos me dio alegría porque parecía que ella me quería hablar y se había recuperado, pero me habían advertido que estaba grave”, dijo Barillas al recordar a su hija que falleció esta semana.

“Sé que mi hijo está mal porque tiene una lesión en el pulmón izquierdo”, añadió la madre, quien espera que hoy le quitan el ventilador artificial al menor, si éste no se complica.

Explicó que una vez al día familiares del papá del niño llaman por teléfono, para saber sobre el estado de salud de éste.

El papá, William Praslin, también ingirió veneno y falleció el sábado pasado.

La doctora Maribel Hernández, directora del Hospital Fernando Vélez Paiz, dijo que el niño continúa con pronóstico reservado.

“Aunque el niño se ha mantenido estable dentro de su gravedad, su condición es crítica, no ha presentado nuevos problemas en su organismo, pero esto no quiere decir que presente una mejoría porque puede llevar más tiempo el desarrollo de la afectación de los otros órganos”, explicó Hernández.

El niño está siendo hidratado, recibe relajantes y cuenta aún con el soporte ventilatorio.

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