Gobierno estudia posibles racionamientos por aumento del déficit de energía
El Gobierno no aguanta la factura de las plantas Hugo Chávez y estudia la posibilidad de calendarizar un racionamiento de energía para los próximos cuatro o seis meses, informó el ministro de Energía y Minas, Emilio Rappaccioli.
Las plantas generadoras facilitadas por Venezuela en diciembre pasado, para ayudar a Nicaragua a enfrentar la crisis energética, consumen diariamente 300 mil dólares en diesel, produciendo la energía más cara que se consume en el país.
Las mismas serían utilizadas sólo en casos de emergencia, pero la falta de reservas de energía y los daños en algunas plantas generadoras han provocado que trabajen por lo menos 16 horas diarias.
El ministro dijo que la necesidad de los racionamientos tomó fuerza a raíz de los problemas técnicos que enfrentó la Planta Geotérmica Momotombo, que dejó de entregar 26 megavatios al sistema energético nacional, y a que en junio y julio el déficit llegará a 40 megavatios y no bajará de 30 megas en el resto del año.
DEUDA INSOPORTABLE
Sólo el daño de la planta geotérmica significará un gasto de 19 millones de dólares para el Estado en sólo 16 semanas, que es el tiempo que podría durar la Momotombo en regresar por completo al sistema energético nacional, ya que sólo está entregando siete megavatios.
El mayor problema, sin embargo, es que la Generadora Eléctrica Central S.A. (Gecsa), que le pertenece al Estado, ya tiene una deuda de cuatro millones de dólares con la Esso Estándar Oil y otra de dos millones de dólares con la Empresa Nicaragüense del Petróleo (Petronic).
Rappaccioli dijo que, en esta situación, “un día la Esso y Petronic pueden decidir no seguir vendiendo diesel y fuel oil a Gecsa...” y el déficit de energía sobrepasaría los 60 megavatios, que es la capacidad de las plantas Hugo Chávez.
Como consecuencia, habría apagones de grandes magnitudes, sólo vistos el año pasado, cuando el lago de Apanás bajó su nivel de forma alarmante, y afectó a las plantas hidroeléctricas Centroamérica y Santa Bárbara.
El ministro insistió en que “no es una decisión fácil anunciar un racionamiento programado para los próximos meses por el costo que está teniendo la energía, (pero) es difícil cubrir la demanda”.
En esta semana el déficit prácticamente ha sido nulo, pero esto se debe a que Unión Fenosa compra más de 18 megavatios de energía a diario, y a que las plantas venezolanas se están sobreexplotando, trabajando a un ritmo insostenible.
Por esa razón, Rappaccioli expresó que “tendríamos que ir pensando en programar racionamientos independientemente de que no haya déficit”.
Si bien en esta semana la generación ha cubierto la demanda porque ésta ha disminuido, el país no tiene reservas de energía y, por el contrario, cualquier falla en las plantas generadoras o en la importación de energía provocaría un déficit de entre 20 y 30 megavatios, que se traduce en apagones de cuatro horas como máximo.
EFECTOS EN LA TARIFA
El problema es mayor porque el vicepresidente adjunto de la distribuidora energética Unión Fenosa, José Ley Lau, confirmó que el aumento del dos por ciento en la tarifa de la energía a partir de hoy es insuficiente, ya que no les permite cubrir los costos de la compra de energía que realizan a diario.
Rappaccioli respaldó a Ley Lau al decir que la factura que Gecsa le pasó en el mes pasado a Unión Fenosa fue de ocho millones de dólares, dos millones de dólares más que en abril, por lo que es de esperarse que los costos continúen subiendo ya que el 71 por ciento de la energía que consume Nicaragua es a base de petróleo.
Reinerio Montiel, miembro del Concejo de Dirección del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), expresó que si Unión Fenosa solicita un aumento, la institución realizaría nuevamente los cálculos para ver si lo aprueba.
Esa posibilidad es distinta al aumento que el INE aprobó esta misma semana.
Aún así, Montiel comentó que “no hay que preocuparse mucho”, pero Ley Lau insistió en que solicitará el aumento.
El ministro dijo que la situación es “tan crítica”, que para producir mil dólares por año en Nicaragua, se necesitan 3.7 toneladas de petróleo, uno de los índices más altos del mundo.