La representante del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Debora Comini, expresó que para disminuir los niveles de violencia en el país es necesario reforzar la educación en los hogares y que los medios de comunicación se limiten a transmitir programas “rojos” o plagados de imágenes violentas.
La funcionaria explicó que en Nicaragua, al igual que en otros países de la región, los hechos de violencia inician en el seno familiar. Y para ella la televisión juega un papel importante en crear este ambiente hostil, afectando principalmente a niños y adolescentes.
OJO CON TELEVISIÓN
“Pasan más horas mirando televisión que jugando con otros niños, eso pasa principalmente con los niños de familias con bajos recursos económicos, porque no tienen otra forma de entretenimiento, hay que enseñarle al niño cómo tratar la información que le llega desde la televisión, hay que enseñarle a ver las cosas de una forma más crítica”, manifestó ayer Comini.
Agregó que ante esta situación los pobladores deben tomar “más conciencia” sobre la necesidad de alejar a sus hijos de las pantallas de televisión y de las páginas de los periódicos plagadas de notas rojas que —según ella— no educan y son un claro ejemplo de violación a los derechos humanos de todas las personas.
Comini participó ayer en la Cátedra Abierta que cada jueves organiza la Facultad de Humanidades y Comunicación, de la Universidad Centroamericana (UCA). Junto a ella estuvo Karla Rodríguez, oficial de Comunicación de Unicef en El Salvador.
“No tienen una actitud educativa (las notas rojas) hacia la población, porque muestran la violencia como si fuese algo normal, lo que tenemos que hacer es un llamado a la población de que no es ese el tipo de programas que informan de verdad”, dijo Comini.
Agregó que lo ideal sería que los dueños de medios de comunicación “conscientes de su papel social” no transmitan programas “dañinos” o al menos difundirlos en horarios donde no puedan ser vistos por los niños.
Pero si los propietarios de medios no toman tal decisión, le tocaría a los empresarios ayudar a la sociedad anunciando sus productos durante la transmisión de programas constructivos.
“Los consumidores de los medios de comunicación deben comenzar a distinguir los programas que son buenos para sus familias y para sus niños y quiénes apoyan estos programas”, indicó Comini.
TRABAJO DE TODOS
Para Karla Rodríguez, oficial de Comunicación de Unicef de El Salvador, mientras los dueños de comunicación no comprendan su papel social más allá del económico, la violencia seguirá plasmada en los medios de comunicación y por consiguiente en casi todos los aspectos de la vida.
De acuerdo a Rodríguez, en muchos países de Latinoamérica los periodistas han mostrado interés de dar otro tratamiento a las noticias de hechos violentos, es decir pasar de la simple denuncia a explicar el contexto de porqué suceden las tragedias y las posibles formas de prevenirlas.
“Pero esto es un trabajo de todos, en El Salvador logramos mejorar porque hicimos un trabajo de mesa a mesa, de diálogo directo con empresarios, dueños de medios, directores, periodistas, porque todos jugamos un papel importante en la sociedad”, concluyó.