La reunión del Grupo G-4, conformado por Estados Unidos (EE.UU.), Unión Europea (UE), Brasil e India, será “decisiva” para el futuro de la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC), afirmó este jueves el Ministro brasileño de Exteriores, Celso Amorim.
“Pienso que esa reunión será decisiva ( porque) no queda mucho tiempo. Y también porque veo que las cosas avanzaron”, declaró el Ministro en una entrevista con dos agencias internacionales.
Los ministros del G-4 se reunirán del 19 al 22 de junio próximo en una ciudad europea, aún por determinar, para jugar sus últimas cartas en las negociaciones de la Ronda de Doha.
Esa ronda está centrada en la reducción de los subsidios agrícolas de los países ricos, que a su vez reclaman mejor acceso a los mercados de productos industrializados y servicios de las naciones en desarrollo.
Los ministros del llamado Grupo G-20 de países emergentes que presionan por una disminución de las ayudas agrícolas en el mundo desarrollado, del que también es parte Brasil e India, tendrán un encuentro previo el próximo 11 de junio en Ginebra, Suiza, para organizar la cita clave del 19, indicó Amorim.
La reunión del G-20 será “una oportunidad de coordinación antes de esa reunión decisiva”, subrayó y aclaró: “decisiva no quiere decir que todo, hasta el último detalle, tenga que quedar resuelto, pero será una reunión en la cual deberemos decir si estamos yendo a una convergencia o no”.
OPTIMISTA
La Ronda de Doha entró en un “cronograma regresivo”, sostuvo Amorim. Y explicó: “la Ronda debe terminar a fin de año o en los primeros días del año que viene, porque será mucho más difícil aprobarla en el Congreso estadounidense en pleno proceso electoral”.
Los estadounidenses elegirán en noviembre del 2008 al sucesor del presidente George W. Bush.
Esos plazos impondrían llegar a fines de julio próximo con una evaluación política de los números y las reglas de un acuerdo y a septiembre, del presente año, con una definición de los detalles de su aplicación, según expuso el Ministro brasileño.
Aunque el tiempo apure, Amorim ve el futuro con “razonable optimismo” y constata que los negociadores “avanzan hacia una convergencia”.
En el tema de los recortes de subsidios agrícolas “la UE hizo una propuesta razonable, aunque pienso que tiene espacio para hacer algo más”, planteó Amorim.
“También siento que Estados Unidos está en movimiento, un movimiento condicionado (porque) hoy la dificultad está en encajar todas las piezas”, prosiguió.
Brasil deberá por su lado hacer concesiones en el área industrial y “nadie tiene dudas de que eso ocurrirá”, manifestó, aunque precisó que el presidente Luiz Inacio Lula da Silva reiteró, ya que esa apertura tiene un “límite”, pues el país sudamericano “no se va a desindustrializar”.