Los huertos familiares se están convirtiendo en la principal fuente de subsistencia económica en 20 hogares nicaragüenses asentados en los municipios El Cedro, Tipitapa y Ciudad Darío.
Estos huertos forman parte de un proyecto alimentario que desarrolla el Instituto de Acción Social Juan XXIII y el Área de Desarrollo Agrario y Rural (ADAA) de la Facultad de Ciencia, Tecnología y Ambiente, de la Universidad Centroamericana (UCA).
Rolando Menas, coordinador del proyecto, señaló que el propósito de la conformación de esos “centros de siembra, es subsanar la seguridad alimentaria y nutricional de muchas familias de escasos recursos de la zona rural del país”.
El proyecto, que tiene dos años en ejecución, está elevando la calidad alimentaria y de vida de esas familias conformadas en su mayoría hasta por seis personas, según Menas.
Menas ejemplificó que antes de crear los huertos, en cada familia el ingreso mensual era de 1,500 córdobas, sin embargo con el proyecto éste asciende a poco más de 4,000 córdobas mensualmente, debido a la comercialización de las cosechas que se obtienen en los huertos.
En los huertos se obtiene una variedad de hortalizas como chilotes, maíz, pipianes, tomates, cebollas, entre otros.
El coordinador del proyecto señaló que las semillas han sido adquiridas en los mercados locales.
POTENCIALIZAN RECURSOS
Destacó que el proyecto es financiado por la cooperación española, la UCA y el Instituto de Acción Social Juan XXIII, con un monto que asciende a 200 mil córdobas, los que son invertidos en la compra de semillas, instrumentos de siembra, mejora de tierra y capacitación.
Menas aseguró que al haber optimizado los recursos con los que contaba cada familia, como la extensión de tierra, la mano de obra, agua y acceso a energía, los huertos en poco tiempo de creados fueron productivos.
Planteó que a través de la UCA, las familias además reciben capacitación sobre el manejo de huertos, asistencia técnica y materiales de apoyo.
“Nosotros, por ejemplo, tratamos de apoyar a estas familias mediante la capacitación para disminuir los riesgos de pérdidas de sus siembros durante la estación de invierno”, señaló Menas.
La construcción de cada huerto tiene un costo que oscila entre 10,000 y 12,000 córdobas, esto en dependencia de la extensión de tierra para la siembra y el tipo de rubro que se coseche, señaló Menas.
En la fase inicial del proyecto, los promotores trabajaron en la mejora de la tierra destinada para la siembra y crearon sistemas de riego mediante la instalación de bombas succionadoras de agua subterránea, relató el coordinador del proyecto.
Cada bomba de agua tiene un costo aproximado de 3,000 mil córdobas.
Menas puntualizó que se ha requerido de ese sistema hídrico para amortiguar la escasez de agua en algunas comunidades.