El gobierno del presidente George W. Bush se dispone a hacer entregas masivas de armamento avanzado a sus aliados en el Oriente Medio, incluyendo Arabia Saudí, para hacer frente al creciente poderío militar del régimen chiita en Irán, informaron ayer en portada The New York Times y el Washington Post.
Citando a “funcionarios de alto nivel”, o simplemente “funcionarios”, los dos rotativos afirmaron que la Administración de Bush propondrá la semana próxima al Congreso ventas de armas a Arabia Saudí y otros cinco países sunitas del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico con un valor de 20,000 millones de dólares (14,600 millones de euros).
Al mismo tiempo, según el Washington Post, la ayuda militar a Israel y Egipto se aumentará, para alcanzar un valor durante los próximos 10 años de 30,400 millones de dólares para Israel y 13,000 millones para Egipto.
The New York Times señaló que el valor de la ayuda militar propuesta para Israel supera en 9,100 millones el del último decenio, lo que supone un aumento en casi un 43 por ciento.
Un “alto funcionario” explicó al diario neoyorquino que hacía falta reemplazar el material bélico gastado en la guerra contra Hizbulá de hace un año en el sur del Líbano y para mantener la ventaja israelí en armamento avanzado frente a sus vecinos.
Las fuentes de ambos periódicos coincidieron en afirmar que el propósito general de la iniciativa era contrarrestar el poder e influencia de Irán en el Oriente Medio.
Los funcionarios consultados por el Washington Post indicaron que “el fin común de los acuerdos de ayuda militar y de las ventas de armas es el de reforzar a los países pro occidentales frente a Irán en un momento en que el régimen de línea dura (en Teherán) busca extender su poder en la zona”.
Un “alto funcionario que participa en las negociaciones” agregó, en declaraciones al Washington Post, que “se trata de un acontecimiento importante, porque forma parte de una estrategia más amplia y el mantenimiento de una presencia fuerte en la zona por parte de EE.UU.”.