Factores adversos como la probable creación de un nuevo impuesto al consumo del tabaco en Estados Unidos, la crisis energética de Nicaragua y el “enrarecimiento” del clima político interno podrían acelerar los planes de los tabacaleros de cerrar sus empresas en la zona Norte.
Entre las agroindustrias del tabaco que cerrarían operaciones en Las Segovias, están Roba Casa, Nicaragua Cigars, Tabacos de Oriente Nick Cigars, Natsa, Drew State, Tabacos Olivas, Segovias Cigars, Nicasa, Padrón, Latin Cigars y Cuba Nica, entre otras.
Esta medida significaría que más de 17 mil trabajadores directos del sector tabaco, principalmente en Las Segovias, se irían al desempleo en un futuro no muy lejano, sin que haya alternativas de empleo en otros rubros de la economía local, admiten los tabacaleros.
El cierre también afectaría a otras 45 mil personas que trabajan de manera indirecta en uno de los rubros de la economía nacional que genera varios cientos de millones de dólares anuales de ingresos.
Según fuentes cercanas a los empresarios del tabaco, la crisis energética que atraviesa el país, que se ha profundizado este año, al igual que la inestabilidad política que se presenta desde la llegada al poder del presidente sandinista Daniel Ortega Saavedra, están obligando a los empresarios a cerrar operaciones.
Unos 46 inversionistas tabacaleros que tienen sus empresas establecidas en los departamentos de Estelí, Nueva Segovia, y en menor presencia en algunas zonas de Madriz, están sumamente preocupados por esta situación que los llevaría a la quiebra.
El reconocido empresario cubano-norteamericano del sector del tabaco en el departamento de Estelí, Santiago Fhu Pérez, dijo este lunes a LA PRENSA que existe preocupación por este nuevo impuesto en el mercado de Estados Unidos.
Varios congresistas estadounidenses introducirán esta semana, un proyecto de ley para que sea discutido y aprobado en el plenario, para ayudar a los Estados a pagar el seguro de salud de los niños norteamericanos.
El nuevo impuesto, de ser aprobado, subiría de 5 centavos a 10 dólares por cada puro habano, lo que afectaría además de a las empresas tabacaleras nicaragüenses, a otras que se encuentran en países de Centroamérica y República Dominicana.
Los fabricantes de puros habanos dijeron que ese drástico aumento es suficiente para llevarlos a la quiebra, por lo que hoy se espera se reúnan de emergencia en la ciudad de Estelí, donde pretenden sentar una posición al respecto.
El inversionista estadounidense Marvin Samel, quien reside en Miami y tiene empresas del tabaco en Nicaragua, dijo al periódico El Nuevo Herald, en declaraciones publicadas el pasado 20 de julio, que se iría a la quiebra de aprobarse ese nuevo impuesto en Estados Unidos.
LA PRENSA conoció que el pasado viernes, empresarios tabacaleros sostuvieron una reunión a puertas cerradas con el secretario político departamental del FSLN en la ciudad de Estelí, Léster Martínez Huete, donde abordaron la preocupación que tienen por el probable cierre de sus empresas, y solicitaron que Huete hable con los diputados del Frente Sandinista del departamento, para que hagan gestiones ante el Senado de EE.UU.
Al parecer, hay una promesa del canciller Samuel Santos, y del embajador de Nicaragua en Washington, Arturo Cruz, de cabildear en el Capitolio, reveló una fuente de la Asociación de Tabacaleros del Norte, quien pidió no se publicara su nombre.
La misma fuente señaló que en la reunión los empresarios solicitaron a sus interlocutores, que le pidieran a Ortega no usar esas medidas del Congreso estadounidense como un eje de ataque a EE.UU.
Esto afectaría, dijeron, una eventual negociación ante el Congreso norteamericano.
La fuente cuestionó que los mismos empresarios no critican el problema energético y la inestabilidad política del país, para evitar enfrentamientos con el actual Gobierno.