Las relaciones entre Estados Unidos y Honduras entraron a una etapa de enfriamiento a causa del viaje que realizó el presidente Manuel Zelaya el pasado 19 de julio a Nicaragua para celebrar el aniversario del triunfo de la revolución sandinista, junto al mandatario de Venezuela, Hugo Chávez, informaron diversas fuentes.
Zelaya viajó a Managua invitado por el presidente Daniel Ortega para participar en las celebraciones del 28 aniversario de la revolución sandinista de 1979.
“Creo que el Gobierno de una forma muy clara ha definido sus intereses, ha definido a las personas con las que quiere estar”, declaró a la prensa local el embajador de Washington en Tegucigalpa, Charles Ford, al referirse a la visita de Zelaya a Managua.
En la celebración del triunfo de la revolución del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), el mandatario hondureño pronunció un discurso en el que consideró “importante que Centroamérica mantenga los caminos de la unidad como único método de enfrentar a los que quieren sembrar el odio, la destrucción y la división de nuestros pueblos, de los que nos quieren mantener con hambre e ignorancia”.
Zelaya “está instaurando un gobierno antiyanqui y provocará la división en Centroamérica”, advirtió el ex embajador en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Enrique Ortez Colindres, quien criticó el viaje del Presidente a Nicaragua.
“Yo tengo buenas relaciones con Estados Unidos, tengo excelentes relaciones con los diferentes países de Centroamérica, México y América del Sur y Europa y no vamos a privilegiar ningún interés extranjero frente a los intereses de los hondureños”, afirmó Zelaya al objetar las declaraciones de Ortez Colindres.
Zelaya estuvo el pasado 10 de julio en Washington donde no fue recibido por el presidente George W. Bush y se reunió con la Secretaria de Estado Condoleezza Rice y otros funcionarios y desde Washington anunció su viaje a Nicaragua.
“En derecho internacional (que Bush no haya recibido a Zelaya) es un desaire, no es posible que usted no pueda como jefe de Estado hacer el tiempo para ver a un presidente. Un presidente tiene siempre tiempo para un presidente y si al presidente que va allí a visitar no lo va a recibir el presidente, debe de tener la prudencia para no ir”, expresó Ortez Colindres.
Destacó que Estados Unidos “nos han echado afuera 40 mil hondureños”, deportados este año.
El pasado martes, Zelaya anunció en forma sorpresiva el nombramiento como embajador ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al ex candidato presidencial Jorge Arturo Reina, un hombre que se define de izquierda, a quien Estados Unidos le canceló la visa en la década de los 80 acusándolo de “terrorista”.