La tragedia del Airbus A320 en Sao Paulo, con un balance estimado de 200 muertos, empujó al gobierno de Luiz Inacio da Silva a adoptar en tres días un plan de emergencia para resolver la crisis del transporte aéreo, que volvió a manifestarse este sábado con una seria falla del control aéreo.
Ayer cinco aviones que realizaban vuelos internacionales debieron desandar el camino hecho y regresar al aeropuerto internacional de Sao Paulo (Guarulhos), debido a fallas de los radares en la región amazónica.
“Hubo problemas en la torre de control Cindacta 4 de Manaos (Norte de Brasil) y cinco aviones debieron dar media vuelta”, indicó un portavoz de la empresa que gestiona los aeropuertos brasileños, Infraero.
“Esto es un caos total. Nunca he visto algo como esto y me hace sentir muy insegura”, dijo Eli Rocha, de la ciudad de Oklahoma, quien intentaba salir en vuelo rumbo a Dallas con su hijo, pero su avión se retrasó en el aeropuerto de Sao Paulo.
ENCUENTRAN CAJA NEGRA
Mientras tanto el mandatario brasileño anunció reducciones, hasta en un 30 por ciento, del tráfico aéreo en el aeropuerto de Congonhas, situado en el corazón de Sao Paulo.
Antes de 60 días el aeropuerto de Congonhas no será más la plataforma giratoria del transporte aéreo de Brasil y sólo recibirá vuelos directos.
El número de despegues y aterrizajes será limitado a 33 por hora en lugar de los 44 actuales.
Por otro lado el Comando de la Fuerza Aérea de Brasil , informó que la caja negra que contenía la grabación de la conversación de los pilotos fue encontrada ayer sábado por la mañana entre los restos del Airbus, de la compañía aérea brasileña TAM, que el martes pasado se estrelló contra un edificio en Sao Paulo.
“La caja negra está en buen estado, lo que ayudará en la investigación”, declaró a la prensa el general Jorge Kersull Filho, director del Centro de Prevención de Accidentes.
TAM confirmó, entretanto, que había una persona más abordo del Airbus A320, lo que lleva a 187 el número de víctimas.