El Presidente estadounidense George W. Bush, de 61 años, retomó sus funciones ayer tras una colonoscopía de rutina que lo llevó a delegar durante algunas horas su autoridad al vicepresidente Dick Cheney, anunció la Casa Blanca.
La colonoscopía es una operación médica recomendada a partir de los 50 años, consistente en introducir en el recto y luego en el colón del paciente, un tubo de fibra óptica flexible, llamado colonoscopio, diseñado para obtener imágenes del interior de las cavidades a las que accede.
El portavoz de la Casa Blanca Scott Stanzel anunció que a Bush le fueron detectados y extraídos cinco pólipos durante una operación que duró 28 minutos. “Todos ellos eran de pequeña apariencia” y “ninguno parecía preocupante”, dijo Stanzel quien precisó que la intervención se hizo “bajo anestesia general”.
Los pólipos serán analizados en un procedimiento de rutina y los resultados estarán disponibles en un plazo de 48 a 72 horas.
OTRA VEZ CHENEY AL MANDO POR HORAS
Durante la intervención Dick Cheney asumió la presidencia del país estando al frente del mismo durante dos horas y cinco minutos.
La 25a enmienda de la Constitución estadounidense, aprobada en 1967, permite delegar la autoridad de un presidente en su vicepresidente, lo que ocurre por tercera vez en la historia de Estados Unidos.
La primera vez tuvo lugar en julio de 1985 cuando Ronald Reagan fue intervenido por un cáncer de colón, confiando la autoridad a su vicepresidente, el padre de George W. Bush.
La segunda vez se produjo en junio de 2002, cuando se realizó la primera colonoscopía al actual presidente Bush.
En esta ocasión Cheney asumió la presidencia durante dos horas y quince minutos.