Alex Rodríguez autografió ejemplares de su libro para niños, cantó con su hija, posó para los fotógrafos y habló en inglés y español ante una multitud de camarógrafos, antes de dirigirse al estadio para jugar contra los Devil Rays de Tampa Bay.
Al menos en eso, Rodríguez hace algo que no puede hacer J. K. Rowling, la autora de la serie de Harry Potter, quien el lunes lanzó otro libro exitoso sobre el joven hechicero.
El viernes al mediodía, la fila de admiradores de Rodríguez que esperaban un autógrafo en su ejemplar de Out of the Ballpark o ¡Jonrón!, la versión en español, salía de la juguetería FAO Schwarz y daba la vuelta por la Avenida Madison.
El astro de los Yanquis no tiene admiradores en todo el mundo, como Rowling, y desde luego, sus ganancias por el libro no se compararán siquiera con las generadas por Harry Potter, las cuales superan incluso a las de Rodríguez en las Grandes Ligas, donde firmó el contrato más cuantioso en el deporte profesional.
Sin embargo, el antesalista atrajo a unos cientos de seguidores. En el libro, el segundo de Rodríguez después de Hit a Grand Slam!, cuando jugaba con los Marineros de Seattle.