El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) informó que la Fiscalía de Nueva Guinea archivó una causa en contra de una oficial y dos policías voluntarios, señalados de torturar a cinco sospechosos de abigeato.
La acusación involucra a la oficial Lidia Bermúdez y a los policías voluntarios Francisco Palacios y Óscar Antonio Álvarez, quienes con un fusil AK supuestamente culatearon a Orlando Abel Obando Reyes y Gilber Javier Delgadillo Aguilar, junto a otras tres personas, que eran buscadas por el delito de abigeato.
El hecho ocurrió supuestamente el 15 de enero de este año, cerca de la comunidad La Batea, cuando los afectados fueron detenidos en un operativo antiabigeato de la Policía y el Ejército en la zona.
Presuntamente los esposaron con las manos hacia atrás y con un mecate los guindaron en lugares desolados para que dieran información, y también fueron golpeados con el bastón policial en diversas partes del cuerpo, según indica un informe del Cenidh.
Orlando Obando relató que luego de ser bajado del árbol, lo colgaron de sus genitales utilizando una manila, al extremo de defecarse durante la tortura, y que los malos tratos le fueron infligidos con el propósito de que aceptara su participación en el delito que le estaban imputando.
El abogado del Cenidh, Gonzalo Carrión, explicó que están a favor de que se aclaren los delitos, pero siempre que se haga uso de los procedimientos legales.
Explicó que el lunes viajará una delegación del Cenidh a Nueva Guinea, para informarse mejor de porqué la Fiscalía archivó la causa.
TORTURA NO REGULADA
Carrión indicó que el delito de tortura a nivel internacional está catalogado como muy grave, pero el Código Penal de Nicaragua aún no lo tiene regulado.
Los policías señalados fueron dados de baja deshonrosa y estaban acusados por el delito de lesiones, pero según Carrión, los agentes ya han sido reintegrados a la institución policial y la Fiscalía archivó la causa en contra de ellos supuestamente por falta de interés de las víctimas.
Carrión explicó que no es que haya desinterés por parte de los afectados, sino que aún continúan presos y la madre de dos de ellos, Villanueva Delgadillo Obando, fue asesinada cuando se dirigía al juicio en contra de sus hijos.
Las autoridades policiales de Nueva Guinea descartan que haya venganza en el crimen de Villanueva Delgadillo, pero al Cenidh le preocupa que el mismo aún no ha sido esclarecido.
El asesinato ocurrió el 21 de marzo de este año. La víctima, de 57 años, era madre de Felipe Antonio y Martín Artola Delgadillo, dos de los cinco torturados.
El director del Cenidh, Bayardo Izabá, ha mostrado su preocupación por los constantes robos de ganado que existen en Nueva Guinea, pero también porque algunas personas desconocidas se están tomando la justicia por sus propias manos.
“Yo no puedo afirmar si son ganaderos o de cuál sector económico pueden ser, pero hay grupos de personas organizadas en Nueva Guinea que asesinan y matan a supuestos hechores del delito de abigeato y eso es algo que como organismo de derechos humanos no podemos permitir”, dijo Izabá en un comunicado del Cenidh.