Cuba “es el ejemplo” que sigue Nicaragua, cuyo Gobierno sandinista recibe una amplia colaboración de la isla en energía, educación y salud, dijo el embajador de Managua en La Habana, Luis Cabrera, en una entrevista divulgada ayer.
“Si no hubiese habido revolución en Cuba, no la hubiese habido en Nicaragua. Cuba es el ejemplo que seguimos”, afirmó el diplomático, al destacar la celebración del 28 aniversario de la revolución sandinista.
UNIDAD CON CUBA
Cabrera destacó el fortalecimiento de las relaciones con Cuba desde que el 10 de enero asumió la Presidencia de Nicaragua el sandinista Daniel Ortega, quien visitó el 16 de junio al líder cubano Fidel Castro, en convalecencia desde hace un año de una crisis de salud.
“Las relaciones entre nuestros países se han mantenido en todo momento. Fidel y Cuba siempre han estado junto a Daniel y al Frente Sandinista, y el comandante Daniel Ortega ha estado siempre junto a Cuba y a Fidel”, subrayó el embajador.
Cabrera elogió, además, los resultados de los programas de cooperación bajo la Alternativa Bolivariana de las Américas (Alba), impulsada por Cuba y Venezuela, y a la que se unió Bolivia en 2006 y en enero de este año Nicaragua.
LA REALIDAD DEL ALBA
Precisó que con el apoyo de Cuba y Venezuela se colocaron en Nicaragua “las primeras plantas eléctricas que entregaron 60 megavatios”, se desarrolla el programa Yo Sí Puedo, contra el analfabetismo, y más de 2,000 nicaragüenses fueron operados de la vista por medio de la Operación Milagro.
“El Alba es una realidad. Ya tenemos una refinería de combustible para Centroamérica; aunque todavía tenemos problemas con equipos generadores, pero pensamos que en agosto habrá mejoría y en 2008 quedará resuelta esa crisis”, apuntó.
El proyecto del Alba surgió en contraste con el proyecto del Acuerdo de Libre Comercio para las Américas (ALCA), promovido por Washington.