Caminar por las calles aledañas a la Plaza de La Fe durante un 19 de julio es como andar sobre el Mercado Oriental un fin de semana.
Durante la celebración partidaria de un aniversario más de la revolución sandinista se puede comprar desde comida hasta juguetes para los niños.
Sin embargo, los comerciantes que acudieron a la plaza dijeron que el clima y el cambio en la hora del acto central los afectó porque vendieron menos.
“Yo vengo de Masachapa, ahí vendo mariscos, pero vengo los 19 de julio a vender frutas y mis hijas venden comida. El año pasado ganamos como dos mil córdobas y este año no llevamos ni quinientos”, dijo Anita Cruz.
Entre las cosas que uno puede comprar en este “mercado revolucionario” se encuentran: pañoletas, camisolas, gorras, sombreros, pelotas de plástico, collares, pulseras, muchas con los colores rojo y negro.
Al igual que en los mercados, en la plaza había gran cantidad de puestos de comidas de todo tipo, como carne asada, vigorón, quesillos, pizza, hamburguesas, hot dog, entre otros.
Las bebidas que se ofrecen son casi tan variadas como las comidas. Quienes recorrían la plaza y las calles aledañas encontraban cervezas, gaseosas y jugos de diferentes marcas.
Jennifer Garay vende collares contiguo a la Catedral Metropolitana de Managua, pero durante cada 19 de julio acude a la plaza para poder ganar un poco más de dinero.
“Cerca de Catedral vendo collares, rosarios, pulseras, cosas así. El año pasado me fue mejor porque había más gente, pusieron música y se vendía más”, comentó Garay.
“Durante la vigilia no pusieron música, parecía una vela y la gente se fue a su casa. Al haber música hay ambiente”, añadió.
Manifestó que el año pasado vendió cerca de 2,500 córdobas y este año no vendió ni quinientos córdobas.
Señaló que uno de los problemas es que muchos de los comerciantes trabajan “con reales prestados”.
“Me enjarané con pañoletas, camisetas y gorras y ahora tengo que buscar cómo pagar eso que no se vendió”, expresó Garay.
La brisa obligó a muchos comerciantes a poner plásticos a sus mercancías, lo que asegura, afectó las ventas.
Entre los más arriesgados estaban los que decidieron vender pósteres y fotografías.
Las fotos de Daniel Ortega tenían un costo de diez o veinte córdobas, dependiendo del tamaño.
Los niños que querían tener una foto a caballo, podían tenerla a un precio de 40 córdobas las instantáneas y 35 córdobas las entregadas a domicilio.
En la plaza se podía encontrar además juegos para niños y algunos juguetes sencillos como los que se venden en los semáforos.
Freddy Julio Quiroz comentó que tiene un tramo en el Mercado Israel Lewites, pero lleva las camisetas hasta la plaza para ofrecerlas a los asistentes.
Quiroz comentó que este año no vendió tanto como el año pasado.
María Moreno, vendedora de manzanas con dulce, dijo que el problema fue el cambio de hora del acto, porque por la tarde los comerciantes ya tenían ganancias.
Vladimir Pavón viajó desde el municipio La Concepción para vender manzanas y uvas. Según él las ventas estuvieron “palmadas” y agregó “mejor hubieran hecho esto más temprano”.