Acompañado por la más numerosa de las delegaciones llegada hasta ahora al país, el mandatario de Venezuela, Hugo Chávez Frías, arribó a las 4:35 p.m. a la terminal aérea internacional de Managua, donde rompió el protocolo habitual para abrazar efusivamente a su homólogo nicaragüense Daniel Ortega y a la primera dama Rosario Murillo.
Tras escuchar los himnos de ambas naciones, Ortega dijo sentirse honrado por la presencia de Chávez, de quien dijo "ha levantado las banderas de la unidad latinoamericana".
"Estas un patria, estás en tu tierra", agregó Ortega, quien se sobró en elogios a Chávez, considerándolo incluso como “una verdadera potencia moral que está sembrando justicia y amor para la humanidad”.
Chávez por su parte, fue inusualmente breve, y agradeció la bienvenida ofrecida por su homólogo nicaragüense, no sin dejar de lado su acostumbrada retórica anti estadounidense.
Ambos dignatarios se trasladaron de inmediato a la Plaza de la Fe, Juan Pablo II, que a las cinco de la tarde ya estaba abarrotada por miles de seguidores del gobernante partido sandinista, que por primera desde 1989, celebran en el poder el 28 aniversario de la caída de la dictadura somocista.