Managua
02:05 pm
19.07.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Última Hora
Rústicos juegos mecánicos, bares y sobre todo mucha comida esperaban a los sandinistas en la Plaza de la Fe. (LA PRENSA/Carlos Cortez)
“Vigilia” sandinista fue una feria
Moisés Martínez
REDACCIÓN CENTRAL
nacionales@laprensa.com.ni
Calistenia Agostina

Para los comerciantes la vigilia es el calentamiento para saber si serán buenas las ventas del 19 de julio, que a la vez son un augurio de las ventas de agosto, cuando Managua realiza su fiesta patronal. “No crea, venir aquí sirve para tantear como van a estar las ventas mañana (19 de julio) y en agosto, que son los mejores días”, afirmó una señora rodeada de termos con gaseosas, cervezas y jugos.

La tradicional vigilia que hacen los militantes sandinistas en vísperas de la celebración del 19 de julio de este año, fue toda una feria para comer, beber y comprar. Una combinación de fiesta patronal y actividad partidaria.

En realidad ya no es vigilia. Los únicos que ahora amanecen en en la Plaza de la Fe Juan Pablo II, donde se llevará a cabo un multitudinario acto central, son los comerciantes de bisuterías, vendedores de comida y todo tipo de toldos con logos de marcas de cerveza, bebidas gaseosas y rones, que sólo por una noche se convierten en bares improvisados de rápida estación.

La idea de irse una noche antes, es para tener el mejor lugar posible para cuando la plaza se colme en la celebración del 28 aniversario de la Revolución Sandinista y la caída de la dictadura somocista.

Pero los militantes que llegan al sitio por tradición revolucionaria ya no amanecen. No porque no quieran. Sino por culpa del personaje que veneran y cuyo rostro cuelga por todas los postes de la Plaza de la Fe Juan Pablo II en carteles rosados con la consigna !Arriba los pobres del mundo!

ACTOS NOCTURNOS

“Yo no sé por qué Daniel (Ortega) le ha agarrado eso de hacer los actos en la noche. Ya nadie se queda porque ¿quién va a estar toda la noche y todo el día de mañana esperando a que comience el acto hasta las cinco (de la tarde), ni que fuera”, dice Carlos, un treintón que aprovechó a sacarse para la posteridad una foto instantánea junto a su novia, a un precio de 35 córdobas.

Aparte de comer, beber, comprar y caminar, la vigilia no da muchas opciones para celebrar “la Revolución”. Incluso la música testimonial para ambientar esta tertulia política, era “cortada” constantemente.

Muchas fueran las parejas de militantes que emocionadas escuchaban algún tema y se echaban a pegar su bailadita, pero finalmente quedaban con las ganas porque la música bruscamente era interrumpida a media canción.

La mayor atracción en esta “vigilia” era ver los trabajos en la monumental infraestructura que se preparaba de cara a la celebración. Además de una enorme tarima y un juego de luces muy potentes que parecían convertir a la Concha Acústica es toda una discoteca.

ARRIBA LOS POBRES DEL MUNDO

El en panorama de la Plaza sobresalían además dos tarimas para los medios de comunicación y los enormes rótulos del “compañero presidente” Ortega, siempre puño en alto y pregonando “¡Arriba los pobres del mundo!”, junto a las imágenes del poeta Rubén Darío y el héroe Augusto C. Sandino.

Los trabajos en la Concha Acústica es otro de los misterios de la celebración sandinista. Los trabajadores, que pidieron el anonimato porque publicar sus nombres sería sinónimo de despido automático, aseguran que fueron contratados por la Presidencia de la República.

Ningún funcionario gubernamental se ha tomado la molestia de aclarar el costo de estos trabajos de remodelación, pero ya trascendió que superan un poco más del millón de córdobas. También hay silencio sobre los vehículos del Estado que se han reportado en la obra.

La conexión mas evidente con la Presidencia que se pudo constatar, fue la presencia en la obra de tres hijos del mandatario (Daniel, Juan Carlos y Laureano).

LA MURILLO FUE UNA DISTRACCIÓN

A eso de las once de la noche, apareció la otra distracción de la noche. La Primera Dama de la República, Rosario Murillo, con una camisa roja estampada con la foto de su esposo, con la misma leyenda: ¡Arriba los pobres del mundo!, llegó para inspeccionar los trabajos.

Subió rápido a la tarima, saludó desde lo alto a los militantes y luego se puso a platicar aparentemente sobre cómo estarían colocadas las sillas para los invitados especiales al acto. Luego desapareció. Así como iban desapareciendo luego de la medianoche el grueso de personas que había cumplido con “su deber revolucionario” de hacer presencia en la celebración sandinista, porque vigilia no fue, sólo si era para vender.

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda