Veintiocho años después del triunfo de la Revolución Popular Sandinista Nicaragua conmemora otro aniversario. El pueblo, el mundo, inversionistas, amigos de la Patria y comunidad cooperante esperan que el discurso de Daniel Ortega en este día histórico sea aclarativo, justificativo, de planes de futuro para cumplir y sobre todo repleto de esperanzas, de beneficio social y de respeto mutuo.
La revolución en aquella época dio sus primeros pasos, ahora la continuidad de la revolución es sin armas y está dando sus primeros pasos en el primer semestre de gobierno. Se han visto sus logros, que han sido enormes y que existe de parte del mandatario y del FSLN, continuar resolviendo y dar seguridad jurídica al pueblo y a los inversionistas, a pesar del cúmulo de problemas que encontró cuando tomó posesión.
Fue una realidad vista por todo el mundo, que la revolución del 19 de julio de 1979 interrumpió la paz y su desarrollo el gobierno de los EE.UU., con su política de bloqueo y auspiciando económica y bélicamente a la contrarrevolución. Si este apoyo no lo hubiera tenido la Contra, el parto de la Contra no se hubiera dado, ni tantos estragos hubiera hecho y el proyecto democrático revolucionario posiblemente se consolidaba y el gobierno de la época no hubiese invertido millones para comprar armas, de seguro hubieran resuelto otros problemas de interés nacional.
Entonces la Corte Internacional de Justicia de La Haya condenó al gobierno de EE.UU. a pagarle a Nicaragua por los daños y perjuicios ocasionados por ese auspicio contrarrevolucionario. la cantidad de 17 mil millones de dólares.
Ahora la guerra es de palabras, de desprestigio y de desgaste económico contra el nuevo enfoque de revolución sin armas. Ojalá el gobierno de EE.UU., aliados desconocidos y conocidos no se les ocurra usar estilos sofisticados conspirativos solapados para ir demoliendo la nueva esperanza de futuro que viene planteando Daniel Ortega para el bienestar del pueblo y de todos los inversionistas y naciones cooperantes.
No hay que especular: 1) Que por la víspera se saca el día. 2) Que este gobierno será un fracaso. 3) O especular contra el discurso de Daniel Ortega del 19 de julio 2007, entre otras cosas”. Nadie sabe qué dirá el mandatario Ortega. Si muchos creen que este Gobierno será un fracaso y si verdaderamente aman a Nicaragua, mejor demos soluciones al conflicto para que el gobernante resuelva los problemas nacionales, así se hace patria o será mejor que nos hundamos todos aún más.
Se sabe que el pegón económico actual no ha sido generado por este Gobierno, tiene sus raíces en algunos gobiernos neoliberales del pasado, pues su corrupción institucional suscitada fue el eje motor que desgastó al país. Veintiocho años después del triunfo, el FSLN y sus dirigentes han obtenido suficiente madurez, experiencia para guiar el futuro del país. Hay que tener paciencia y más paciencia. No sean factor generador de inconformidad y destructor. Mañana es otro día.