Un nuevo caso de extorsión por una propiedad costera, donde se desarrollará el proyecto turístico La Flor de Mayo, ubicado en el municipio de Tola, Rivas, fue denunciado ayer ante los diputados de la Comisión Especial de la Asamblea Nacional, por el inversionista norteamericano Philip Christopher.
El afectado aseguró ante los miembros de esa comisión que desde agosto del 2006 es víctima de las presiones de un supuesto dirigente de la comunidad indígena, identificado como Denis Prado, quien le ha estado enviando mensajes para que entregue dos mil dólares a cada una de las casi 280 personas que ha utilizado en los intentos por apoderarse de la propiedad en mención.
En el mensaje supuestamente le expresa al inversionista que si acepta la propuesta, lo dejarían tranquilo en la posesión de la propiedad costera de aproximadamente 55 manzanas de extensión, ubicada al Sur de Tola.
Mencionó también que con Denis Prado actúan dos personas que se autollaman representantes indígenas; Bartolomé Castillo y Giovanni Loáisiga, quienes han intentado por diferentes medios apropiarse de la parcela costera, donde piensa construir un hotel, varias cabañas, entre otras obras urbanísticas para la actividad turística.
Guillermo Palacio Escobar, asesor legal del proyecto La Flor de Mayo, informó que en complicidad con los supuestos representantes indígenas actúa un norteamericano, a quien identificó como Dalle Cowash.
“Sabemos que este señor ha tenido vínculos con esta gente, porque a él se le han conseguido arriendos ilegales de propiedades costeras, ubicadas en el sector de Salinas de Tola”, dijo.
Dijo que la extorsión denunciada ante la Comisión Especial es únicamente contra Denis Prado, originario de Tola.
Explicó que entregar dos mil dólares a cada una de las personas como pide Prado, significaría un gasto de más de medio millón de dólares, dinero que no están dispuestos a entregar porque no se prestarán a ese chantaje.
Christopher le informó a los diputados que en la inversión para el proyecto La Flor de Mayo participan otros norteamericanos, a quienes ya les preocupa el conflicto al punto que éstos le han dado un plazo de 90 días para solucionar el problema, de lo contrario retirarían su capital.
Según Palacio Escobar, a pesar de las múltiples acciones de los supuestos líderes, actualmente la propiedad está en posesión del norteamericano Philip Christopher, no obstante, expresó que existe el peligro de que en cualquier momento se realice una invasión de tierras.