El Magistrado de la Sala Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua, Enrique Chavarría, las ha visto negras en esta última semana. Su nombre ha aparecido ligado a los titulares de los diarios y las notas de los noticieros de televisión. La razón es la controversia desatada por una sentencia, que Chavarría firmó junto a otros dos magistrados, y que pone en libertad a tres hombres acusados por la Policía de estar vinculados al narcotráfico.
El hecho hizo que la Corte Suprema suspendiera de su cargo a los tres magistrados, sin goce de salario. Chavarría dice que la sentencia que firmó fue justa, y acusa a los medios de comunicación de hacer una campaña negativa.
El 30 de septiembre de 2006, la Policía Nacional decomisó más de 3 mil kilos de droga en las costas de Masachapa, al sur de Managua, en lo que ha sido catalogado como el quiebre más grande realizado por la Policía, que en esa ocasión informó que la droga estaba ligada a cárteles mexicanos, cuyos miembros no fueron capturados. Después del decomiso, la Policía detuvo a varios sospechosos a los que acusó de estar ligados a la droga incautada.
El 29 de junio pasado salieron en libertad Álvaro Parrales, Noel Rugama y Juan Hernández, condenados a 10 años de prisión por el delito de transporte de droga. Chavarría dice en esta entrevista que no hubo pruebas vinculantes suficientes en el caso, por lo que firmó la sentencia de libertad.
Sin embargo, el Fiscal General, Julio Centeno Gómez, acusó esta semana a los magistrados de que a la hora de firmar la sentencia, sólo tomaron en cuenta los argumentos de la Defensa, obviando los de la Fiscalía y de la juez que condenó a los acusados.
Entre las pruebas mencionadas por Centeno, están: la droga incautada, el camión en la que se transportaba, una camioneta que custodiaba el transporte, dos lanchas que trasladaron hasta Masachapa la droga, 11 fusiles AK incautados en el lugar y las pruebas que se les realizaron a los acusados, que señalaban que estos habían manipulado la droga.
Chavarría, magistrado de tendencia sandinista, se defiende en esta entrevista, y dice que actuó “ajustado a Derecho”. Bombero voluntario desde que tenía 15 años, Chavarría es actualmente segundo jefe del esta institución, encargado de operaciones. Recibió a Domingo en la sede del Cuerpo de Bomberos ubicada en las cercanías del Estadio Nacional Denis Martínez, en una fría y lluviosa tarde de esta semana.
¿Qué opinan sus compañeros bomberos sobre su aparición constante en la última semana en los medios de comunica ción por la liberación de personas ligadas al narcotráfico?
Existe un apoyo total porque los bomberos saben quién soy y están conscientes de que estos son momentos en que los medios de comunicación publican informaciones a las que no les han dado seguimiento.
¿Por qué emiten una resolución que pone en libertad a personas acusadas de vínculos con el narcotráfico?
Porque lógicamente enjuiciaron a cinco personas de las que no hubo ni una prueba incriminatoria. Lógicamente si no hay ninguna prueba vinculante, si hay un caso de droga, que están los tres mil kilos de cocaína, y los medios de comunicación publican que al momento en que llega la Policía no capturan a nadie, que esa droga la encontraron abandonada, y los involucrados comienzan a ser capturados 14 ó 24 horas después, ¿quién va a decir que es el responsable de esta droga si no había ninguna sola persona? No lo digo yo, lo dicen los medios, incluyendo el mismo medio en el que usted trabaja.
La Policía acusó a estas personas de estar directamente relacionadas con la droga…
Yo le pregunto: ¿cuál es la prueba, si el mismo representante del Estado, el Fiscal, desde un inicio no acusó? ¿Qué está diciendo? Que hay inconsistencia. Me pregunto, dónde está el mexicano, el dueño del camión, que a pesar de saberse el nombre no aparece en ninguna declaración. ¿Dónde está el dueño de la finca? En este caso declararon tres policías, quienes además de contradecirse, no mencionaron a ninguna de estas personas en cuanto su nombre, mucho menos que las hayan vinculado. Y esto en un juicio como lo tenemos hoy, de la oralidad, lógicamente si no la mencionan, ¿cuál es la prueba vinculante? Ninguna.
Una vez que los capturan, los hacen cargar el camión, con lo que se impregnan de la droga. Cuando les llevan a la Policía les hacen prueba de ioscan para detectar que hay partículas de droga impregnadas. ¿Qué resultado va a salir? Positivo. Entonces ¿esta es una prueba para decir que ellos estaban relacionados con la droga?
¿Sí?
O no me entiende o no tiene una lógica. Si yo lo pongo a cargar harina que la traigo de su casa, ¿qué le voy a encontrar en su cuerpo? Harina, pero no implica que esa harina sea suya. Lo que nosotros decimos es que los medios de comunicación hicieron grande esta cuestión, relacionándola al tráfico con mexicanos y ninguno era mexicano. No quiere decir que porque no eran mexicanos no pueden tener responsabilidad penal. Hubo fallas en el procedimiento, en aportación de la prueba. Entonces lógicamente va a haber un veredicto absolutorio.
Este caso ha sido muy criticado. Se mira como un fallo que no es correcto...
Aquí no va por lo que opina uno o lo que opina otro, uno tiene que tener bases.
¿Usted cree que es moral que emitan una sentencia liberando a gente que ha sido acusada de narcotráfico?
¿La ley habla de moral o de inmoralidad? La ley no habla de moralidad, habla de legalidad. Si la prueba está, no importa. La moral no juega un papel determinante aquí. Lo inmoral es que estando un procedimiento y una ley, actuemos diferente a lo que la ley manda.
La misma Policía ha criticado el fallo, y la gente tiene la idea de que la Policía está haciendo su trabajo y que al final la justicia no está cumpliendo...
(Silencio) Este es un trabajo de conjunto. La Policía puede hacer una buena investigación, perfecta puede ser. Pero esa información se la pasa al fiscal, que elabora la acusación. Si el fiscal se equivoca, es él el que lo hace y no la Policía. Y echa al trasto la labor de la Policía. A ese juicio llegaron tres testigos, que no señalaron qué tipo de participación tenían los involucrados. Si no tienen la prueba testifical, tienen que mostrar otro medio de prueba. Hubo tres vehículos. Los vehículos no hablan, lo más lógico era que el dueño del vehículo fuera a dar una explicación que justificara por qué estaban esos vehículos en ese lugar. Entonces, no hay prueba.
En este caso no podemos dar un fallo que no sea ajustado a Derecho. Los medios de comunicación reclaman: “no hay seguridad jurídica”.
¿Pero en un país donde hay falta de seguridad jurídica, que hay retardación de justicia, no cree que es más criticable que de una forma inusitada se libere a personas ligadas al narcotráfico?
Yo le pregunto: ¿señáleme usted la prueba?
Las pruebas las ha dado la Policía.
(Levanta la voz) Me viene a entrevistar y no tiene un fundamento. Si yo soy un periodista que cubro los juzgados debo por lo menos conocer cuál es la prueba, qué cosa es la culpabilidad, qué son los elementos del delito, para poder interrogar, pero simplemente me voy a ir porque alguien dice una situación o la otra...
¿Significa que para usted no tiene peso que la gente critique esta sentencia? Le repito, ¿cree que en un país con tantos problemas como Nicaragua es moral dictar este tipo de sentencias?
El periódico donde usted trabaja habló de narcos mexicanos. El periódico ha dicho “lo que nos dijeron al principio es falso, porque no hay ningún mexicano ahí” ¿Entonces cuál es la prueba?...
¿Cómo mira su destitución?
Nadie puede decir que he incurrido en un acto ilegal, tampoco pueden decir que en esta sentencia, que es estudiada por tres magistrados, hay algún error...
¿Qué piensa de su destitución?
Yo no estoy pegado a un cargo. Que la Corte investigue. ¿Qué voy a hacer? Soy un profesional y voy a trabajar.
¿Y por qué se da esta destitución?
Usted me lo está preguntando. Es como cualquier trabajo, te quitan.
¿No cree que el hecho de que la Corte lo destituya deja muchas incógnitas sobre la relación entre su destitución y el fallo emitido sobre los acusados?
Yo no voy a dar una opinión en ese sentido. Aquí es libre de pensar todo mundo.