El grupo de 23 alimentos, que conforman la canasta básica urbana de 53 productos, ya tiene más peso, al acordarse ayer un aumento de las cantidades de consumo para cada uno de rubros del segmento descrito.
La subcomisión que reformula actualmente la canasta, reestructuró las cantidades de consumo de los 23 alimentos para totalizar las 2,455 kilocalorías que, según expertos en nutrición, requiere una persona para llevar una vida sana al día.
La subcomisión, conformada por el Gobierno, sindicatos y empresarios, está encargada de reformular la canasta básica, por mandato del Ministerio del Trabajo (Mitrab), para actualizarla y tomarla en cuenta para futuros ajustes en el salario mínimo de Nicaragua.
La titular del Mitrab, Jeannette Chávez, reiteró que el grupo de alimentos se ajustó en relación a lo que necesita una persona para recuperar energía.
“La canasta (vigente) es de los años 80, es una canasta de guerra, baja en calorías, de modo que incluye menos de la mitad de lo que una persona requiere para sobrevivir”, argumentó.
Por ejemplo, con la nueva reestructuración, para una familia integrada por seis personas se definió un consumo en lácteos de 30 litros de leche al mes, así como nueve libras de queso seco, además, siete docenas de huevos de gallina.
En carnes se determinó el consumo de 30 libras al mes, frente a las 18 libras de la canasta actual vigente.
En leguminosas, como frijol rojo, el consumo definido fue de 34 libras. Mientras en cereales quedó en 137 libras, incluyendo arroz, tortillas de maíz, pan simple, pastas y pinolillo.
En verduras y hortalizas se determinó un consumo de 74 libras, que abarca productos como tomates, cebolla, repollo, ayote, papas y chiltoma.
El líder sindical Luis Barbosa destacó que el nuevo ajuste permitirá un “consumo digno” al trabajador, que con el salario mínimo actual sólo cubre el 50 por ciento de la canasta actual que suma 1,200 kilocalorías en el segmento de alimentos.
Por su parte el representante del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) ante la subcomisión, Donald Tuckler, dijo que aunque están de acuerdo en un consumo de 2,455 kilocalorías, no aprobaron la cantidad de consumo definida porque “no obedece al patrón de consumo” local.
Tuckler ejemplificó el caso del pollo. “Éste es un producto en el que se definió un consumo de ocho libras, un consumo menor al real”, objetó.
La canasta básica se divide entre tres segmentos: alimentos, vestuarios y productos de uso en el hogar, para totalizar 53 productos.