El francés Cedric Vasseur ganó ayer la décima etapa del Tour de Francia, su primera gran victoria desde 1997, mientras que el danés Michael Rasmussen mantuvo el liderato.
El ciclista de la escudería Quick Step superó por la mínima en el embalaje final a otros cuatro ciclistas, con los que protagonizó una escapada.
Vasseur, que planea retirarse, superó por pocos centímetros a su compatriota Sandy Casar con un tiempo de 5 horas, 20 minutos, 24 segundos, mientras que el suizo Michael Albasini fue tercero.
“Creo que puedo dejar el ciclismo con la cabeza en alto”, señaló el ciclista de 37 años. “Estoy contento de ofrecerle a Europa su primera victoria en el Tour”.
En la general Rasmussen, que entró a 10:36 de Vasseur, aventaja en 35 segundos a los españoles Alejandro Valverde, y en 2 minutos, 29 segundos a Iban Mayo.
El colombiano Juan Mauricio Soler, ganador la víspera de la etapa reina, es 17mo a 6:49.
El colombiano cayó desde el 14to puesto al ser sancionado con 20 segundos porque bebió en los últimos 11 kilómetros de la etapa, algo que prohíben las regulaciones de la carrera. También lo multaron con 167 dólares.
El Quick Step ha logrado tres victorias en este Tour, con las victorias de Gert Steegmans y Tom Boonen.
La etapa de 229.5 kilómetros de ayer partió en Tallard y concluyó en Marsella. Tras tres días en los Alpes, el tramo era de transición antes de encaminarse a los Alpes.
En el sprint final, Vasseur sorprendió saliendo desde uno de los costados. “No cometí errores tácticos, corrí bien”, dijo. “Me aproveché de un pequeño hueco que se abrió por mi derecha”.
Y un nuevo escándalo de dopaje amenaza de nuevo con opacar el Tour. El ciclista del equipo T-Mobile Patrik Sinkewitz dio positivo en un control de dopaje poco antes de que comenzara la ronda francesa.