Managua
02:53 am
19.07.07
Regístrese gratis aquí  |  Administre su perfil de usuario  |   
Portada
Última Hora
Política
Nacionales
Economía
Campo & Agro
Regionales
Editorial
Deportes
Sucesos
Internacionales
Opinión
Revista
Vida Social
Cartas al Director
Caricaturas
Agenda de Eventos
Eventos Empresariales
Tecnología
Religión y Fe
Mosaico
Entrevista
Enfoque
Hablemos del Idioma
Noticias >> Cartas al Director

Discursos

“Los discursos inspiran menos confianza que las acciones”.

Aristóteles (384a.C-322a.C) filósofo y científico griego.

19 de julio

Se cumplen veintiocho años desde la revolución sandinista, importante hecho que cerró una etapa dictatorial en nuestro país y que hoy dolorosamente abre paso a una nueva dictadura que no augura ningún beneficio para el desarrollo económico y social de todos los nicaragüenses. Esta “celebración” —de la cual disfruta solamente una pequeña porción de la población nicaragüense—, no logra convencer a todos aquellos ciudadanos que han sufrido la pena que origina el exilio, la separación de la familia, la pérdida de sus propiedades o peor aún, la pérdida de algún ser querido.

Son intolerables las violaciones y abusos que se han cometido desde la toma de posesión del actual gobierno, sin contar con la destrucción de obras de progreso que embellecían a nuestra capital, los despidos de sus mismos militantes sólo por opinar, el temor de la opinión pública y hasta la extorsión creada por los mismos miembros, hechos que empañan la imagen de Nicaragua ante los demás países e inversionistas extranjeros y en el que solamente nosotros los nicaragüenses somos los perjudicados económicamente, ante el encarecimiento de todos los productos básicos necesarios, sin mencionar los derivados del petróleo.

Pero lo más penoso es ver que se escudan detrás de los vulnerables, aprovechándose de la pobreza existente en nuestro país a consecuencia de los errores que en el pasado ellos mismos cometieron y que al parecer seguirán cometiendo. Estoy seguro que para la mayoría de los nicaragüenses, especialmente a los que se encuentran fuera de Nicaragua, el 19 de julio, solamente es y seguirá siendo un día sombrío y “oscurecedor”.

Francisco J. Calonje Romero

Celebración sandinista

La verdad es que nada se debería rescatar de los años ochenta, debido a que nada de esa época vale la pena rescatar mas bien darle cristiana sepultura a esas tragedias que vivió el país.

Daniel Ortega sigue tratando de retroceder a Nicaragua con proyectos sociales totalmente fracasados desde hace mucho tiempo y que jamás le hicieron ningún bien a la humanidad.

No nos dejemos degradar bajo ningún punto de vista. Nicaragua tiene muchos hijos bien preparados y con muy buena visión política y sobre todo luchadores, para dejar que una minoría nos imponga de nuevo el mismo yugo y el mismo bozal.

Edmundo Porta

Neosocialismo

Hoy se conmemora la caída de la dinastía Somoza. Sin embargo, no se puede hablar de que hay un continuismo de la Revolución que se instaló hace veintiocho años. El mundo cambió desde 1990, sólo que hoy en día tenemos en América un nuevo dolor de cabeza para los que creemos en una democracia participativa y de instituciones consolidadas en un Estado de Derecho.

Ahora que la izquierda gobierna desde arriba van a repetir las mismas consignas de los años ochenta y discursos kilométricos en la Plaza de la Fe, acompañados por el coronel Hugo Chávez y demás líderes marxistas de otras partes del mundo.

Pobre pueblo de Nicaragua, no aprendió de los errores de la revolución y volvió atrás como el cangrejo, mientras que los opositores no piensan en el bienestar de Nicaragua.

Por esas mismas ambiciones personales parece que no se van a poner de acuerdo los señores liberales. Mientras tanto se estará construyendo una Nicaragua neosocialista sin pena ni gloria y el pobre pueblo una vez más seguirá como hace veintiocho años, en más miseria y engaño.

Alejandro García

Revolución frustrada

En Nicaragua, desde 1980 se ha venido conmemorando el 19 de julio como un día de fiesta nacional; en nuestra Constitución Política, reformada en 1979, está consignado que en dicha fecha aconteció un hecho histórico de gran trascendencia; el derrocamiento de la dictadura somocista y el inicio de un proceso revolucionario nacional que muchos nicaragüenses habíamos anhelado y con el cual contribuimos de alguna manera.

Con el transcurrir de los años el fervor revolucionario de los nicaragüenses cada 19 de julio fue decayendo, debido a que los principales dirigentes del FSLN, conductores del “proceso revolucionario”, traicionaron los anhelos y principios de la revolución sandinista.

Muchos nicaragüenses que ofrendaron sus vidas por la revolución y otros que la apoyamos entusiastamente, nos convencimos de que la dirigencia del FSLN se había convertido en un grupo capitalista opresor que imponía un gobierno dictatorial tanto o más oprobioso que el somocista derrocado.

Han transcurrido 28 años desde aquella gloriosa efeméride. Los sandino-danielistas continúan proclamando que son revolucionarios sandinistas de izquierda, sin embargo para la gran mayoría de los nicaragüenses ellos realmente constituyen la nueva oligarquía capitalista que traicionó los verdaderos ideales sandinistas y continúan alimentando ese fervor revolucionario para proteger el “botín de guerra” que obtuvieron durante sus diez años de gobierno dictatorial.

Las celebraciones del 19 de julio son patrocinadas y financiadas con las utilidades que los “piñateros” del FSLN obtienen de los bienes usurpados a los nicaragüenses y continúan proclamando que celebran el triunfo de la revolución sandinista, tratando así de ocultar su responsabilidad absoluta por el fracaso de ésta en su conducción.

Toda explicación esgrimida por los que tuvieron en sus manos la responsabilidad de conducir el ansiado proyecto revolucionario que se gestó en Nicaragua en los años ochenta, no justifica su actual condición de opulentos empresarios, ni mucho menos que pretenda ser considerado defensor de los pobres. Su liderazgo como conductores de una revolución está desprestigiado.

Si el 19 de julio de 1979 es una efeméride de los nicaragüenses, es para ser recordada con nostalgia como otra oportunidad que tuvimos los nicaragüenses de iniciar un proceso revolucionario en el que todos trabajaríamos unidos por instaurar un gobierno democrático pluralista; en el que todos los nicas, sin distingos de colores partidistas, como “hijos de Sandino”, trabajaríamos unidos en la construcción de una Patria donde imperara la paz, la justicia social, el trabajo y el progreso.

Fulvio Tijerino Pérez

Emigración

Desde finales de los años setenta y principio de los ochenta, miles de nicaragüenses, por diferentes razones, hemos hecho vida en el extranjero.

Una gran mayoría de estos compatriotas tienen como meta al ser jubilados o quizás antes, regresar al terruño querido y realizar un sueño de casi tres décadas.

Esta migración voluntaria sería oxígeno para la economía nacional, en especial los sectores de la construcción y bienes raíces.

Pero la incertidumbre que está tomando espacio en el país, con los discursos populistas de confrontación de clases por parte de los Ortega-Murillo, y los ataques a la libertad de expresión por la señora Murillo utilizando la propaganda estatal, para sancionar a los que no están de acuerdo con su forma muy “familiar” de gobernar, me hace recordar la consigna somocista: “palo para los enemigos, plata para los amigos”. Eso mismo me hacen recordar algunas declaraciones de personajes como el “ahijado” del ex dictador Anastasio Somoza García, el ciudadano nicaragüense nacido en los Estados Unidos de Norteamérica, Miguel Jerónimo D'Escoto Brockman.

Con el acercamiento de Daniel Ortega, a países como Irán, o Venezuela, con posiciones antagonistas pero con petróleo, la narcocorrupción en el sistema judicial, la toma de tierras, en Tola, San Juan del Sur, manipulada por los sandinistas, ¿quién en su sano juicio arriesgaría los ahorros de toda su vida, para que sean usurpados por el nuevo sistema de imposición de la voluntad de la familia Ortega-Murillo?

¿Qué podemos esperar de las personas que hacen consigna de amor y perdón, pero, públicamente desacreditan a su propia hija e hijastra? Coincidencia o no, a partir de la denuncia de Zoilamérica Narváez en contra de su padrastro, la señora Murillo adquirió un poder para tomar decisiones, que nunca tuvo anteriormente.

Ahora, el culpable de que Daniel Ortega regresara al poder sigue libre y manipulando para que no se unan las fuerzas democráticas ni puedan darle batalla en la Asamblea Nacional, a fin de congelar los sueños de Ortega de imponer su voluntad y crear una dictadura familiar, al estilo de los Somoza.

Chepeleón Argüello

Fremont, California

Noticias Servicios Suplementos Especiales Publicidad Enlaces
Mapa del Sitio Nicas en el Exterior Contactos Ayuda
©LA PRENSA 2009 Aviso legal Política de privacidad Consultas y Sugerencias
Manual de Estilo de LA PRENSA
Fotorreportajes
Sucesos del 2006: Nicaragua
Búsqueda