Un hombre de 40 años fue linchado en una comunidad indígena del norte de Guatemala, y su esposa, de 35 años, fue vapuleada por una enardecida turba que los acusaba de robar niños y venderlos, informaron ayer fuentes oficiales.
Un portavoz de la Policía Nacional Civil (PNC), del departamento de Petén, dijo a ACAN-EFE que los hechos ocurrieron la noche del lunes en la población de Sayaxché, a unos 290 kilómetros al norte de la capital guatemalteca.
LE ROCIARON EL CUERPO CON GASOLINA
“El hombre linchado fue identificado como Manuel Leopoldo Saguén, de 40 años. Fue vapuleado por los pobladores y luego rociado con gasolina y quemado vivo en el parque central” de esa población, precisó la fuente.
La esposa de Saguén, identificada como Luz Max Muz, de 35 años, fue vapuleada por los vecinos y luego entregada a las autoridades.
La pareja, según la fuente, fue acusada por los pobladores de Sayaxché de haber robado tres niños de ese lugar, para venderlos a personas que se dedican a las adopciones ilegales.
SIETE CASOS EN JULIO
El portavoz de la PNC aseguró que “esos extremos no han sido posibles determinarlos”.
En lo que va de este año se han producido quince casos de linchamiento en todo el país, siete de los cuales se han registrado en lo que va del mes de julio, los cuales están relacionados con el supuesto robo de niños.
El no gubernamental Grupo de Apoyo Mutuo (GAM) atribuyó el incremento de los linchamientos a la inseguridad que padece Guatemala.
Los linchamientos, precisó el GAM en un informe, “ponen en evidencia la profundización de la crisis en materia de seguridad que padecen los guatemaltecos”, la cual se manifiesta con la acción violenta de grupos espontáneos que responden de forma agresiva ante supuestos delincuentes.
AMBIENTE DE SICOSIS COLECTIVA
“La incidencia de estos hechos refleja la desesperación y el ambiente de psicosis colectiva que sufre la ciudadanía, producto de la inoperancia de las fuerzas de seguridad, lo cual se traduce en una mayor desconfianza de la población hacia el sistema de seguridad”, agregó el GAM.
Los casos de linchamientos se han incrementado en Guatemala desde 1996, cuando el Gobierno y la antigua guerrilla izquierdista firmaron los acuerdos de paz que pusieron fin a una sangrienta guerra de 36 años.