Al Qaeda aprovechará sus contactos y capacidades obtenidos en Irak para lanzar un ataque en territorio estadounidense, vaticina un estudio nacional de las agencias de inteligencia de Estados Unidos.
El informe, La Evaluación Nacional de Inteligencia, elaborado por 16 agencias de inteligencia norteamericanas y que fue divulgado el martes públicamente, fue obtenido de manera anticipada por la AP y publicado ya la semana pasada por LA PRENSA.
Los servicios secretos destacan que, “si puede”, Al Qaeda no dudará en usar armas “químicas, biológicas y nucleares” en un hipotético ataque.
El documento fue presentado en la Casa Blanca por la consejera de Seguridad Interna del Presidente George W. Bush, Frances Fargos Townsend, quien indicó que, pese a todo, no hay “informaciones creíbles sobre un ataque específico”.
El reporte presenta una amplia gama de peligros — incluyendo a Al Qaeda y Hezbolá, un grupo libanés y grupos que no tienen nada que ver con el islam— que “presentarán una amenaza persistente y cambiante” contra Estados Unidos en los próximos tres años.
El documento enfatiza que Al Qaeda en Irak, que hasta ahora no ha presentado una amenaza en territorio estadounidense, podría atacar en el país.
“Consideramos que (la red) probablemente buscará aprovechar sus contactos y capacidades de Al Qaeda en Irak (AQI), su filial más visible y capaz y la única que ha expresado intenciones de atacar al país”.
Entre otros hallazgos, el informe citó los siguientes:
— Al Qaeda posiblemente continuará concentrándose en objetivos que permitan causar gran cantidad de muertos y una destrucción que pueda ser “visualmente dramática”;
— el grupo ha logrado restaurar su capacidad para lanzar otro ataque contra territorio de Estados Unidos: Cuenta con un refugio en áreas tribales de Pakistán, con lugartenientes operativos y con líderes veteranos;
— grupos terroristas no musulmanes posiblemente atacarán Estados Unidos en los próximos años, aunque en una escala menor. No se mencionó grupo alguno, pero el FBI con frecuencia alerta acerca de la existencia de grupos violentos de defensa del medio ambiente, tales como el Frente de Liberación de la Tierra, entre otros.