Andrómaca es el nombre de la obra de teatro que un grupo de actores y actrices nicaragüenses interpretarán por primera vez el próximo 23, 24, 25 y 26 de agosto en la edición número 53 del Festival de Teatro Clásico de Mérida, que se celebra del 12 de julio al 26 de agosto en el Teatro Romano de esa ciudad española.
En el caso de Nicaragua, Andrómaca, la obra que la representará, significa “la que lucha con los hombres”, según informó Alfredo Guzmán, actor y director español que escogió y propuso al país para participar en el festival, y quien dirige la obra.
Guzmán cuenta que la idea de que Nicaragua participara en esta celebración surgió cuando hace un año, durante la edición pasada del festival, él le comentó a Magelda Campos —actriz que encarna a Andrómaca—, la idea de montar esa obra para Nicaragua, pues refleja la tragedia y el desarraigo de quien se ve obligado a habitar en suelo extraño.
“Me atrajo la temática de la obra porque expresa todos los problemas que acarrea el fenómeno de la inmigración, lo cual es algo que viven constantemente los nicaragüenses que salen a otros países en busca de una vida mejor”, manifiesta Guzmán.
Andrómaca es una obra original del poeta griego a.C. Euripides, aunque para su puesta en escena en Mérida, va la versión de Alfredo Guzmán, aludiendo a la contemporaneidad de la inmigración, de acuerdo con lo expresado por este director. Sus personajes son: Andrómaca, Cefisa, Hermíone, Menelao, Peleo y Orestes.
LOS ROSTROS DE ANDRÓMACA
Para seleccionar a los nueve actores y actrices que forman el reparto de la obra se realizó una convocatoria, a la cual asistieron 25 personas. Los elegidos por Guzmán el pasado diciembre fueron: Zoa Meza, Amarilis Soza, Carlos Gil, Luis Iglesias, Silvio Pérez, Zoa Cuéllar, Adolfo Torres y Antonia Reyes, aparte de la actriz principal, Magelda Campos.
Guzmán dice que para elegir a los personajes tomó en cuenta, principalmente, el dominio del cuerpo para expresar emociones y la disponibilidad del tiempo.
Además, en la obra los actores y actrices contarán con el apoyo musical del grupo Areito, que está conformando por Camilo Cuéllar, María José Silva y Osmán Delgado.
LOS ENSAYOS
Desde el pasado 24 de junio este grupo de artistas se reúne en la Casa Comunal Nicarao, en jornadas de ocho horas, iniciando a las 9:00 a.m.
Los ensayos con Areito aún no se llevan a cabo. Según Guzmán, el grupo musical es un elemento extra en la obra original, al igual que el coro, para ambientar y explicar la actuación de los personajes. “Con ellos comenzaremos el 23 de julio”, explicó el director.
Además, detalló que el 7 de agosto viajarán a Mérida, para comenzar a ensayar al día siguiente en un lugar que tienen disponible en el teatro, por lo que se alojarán cerca de éste. Los artistas regre san el 29 de agosto al país.
MONTAJE Y VESTUARIO
El 19 de agosto, según Guzmán, estarían montando la escenografía en el Teatro Romano. Para ello, cuentan con la colaboración del español Damián Galán, y para el vestuario —el cual es una fusión del traje griego y el traje típico de Nicaragua, con las características básicas de la vestimenta teatral—, han tenido la ayuda del nicaragüense Joaquín Romero, con la contribución del Taller de Indumentaria de la Escuela de Teatro de Extremadura, en España.
ENTREVISTA CON EL DIRECTOR FRANCISCO CARRILLO
¿Cuál es la importancia que tiene el Festival de Mérida para el género teatral?
El Festival de Teatro Clásico de Mérida está considerado el festival más importante de los que se celebran en España. Su temática es siempre la de teatro greco-latino tanto en sus versiones más clásicas como en lecturas o versiones más contemporáneas.
¿Cómo valoras la participación de Nicaragua por primera vez en este festival?
Por razones de proximidad histórica y sobre todo por comunidad en el lenguaje, siempre hemos tenido una relación muy estrecha con Sudamérica en general. A través del director de Andrómaca conocimos la realidad teatral de Nicaragua y conocíamos también un trabajo anterior suyo: Las Troyanas, que nos pareció un trabajo excelente y a su propuesta de montar Andrómaca, aceptamos. Para el festival es un honor contar con este montaje, porque además nos plantea conocer en España, las reflexiones de un país, que tanto tiene que decir sobre la emigración, que es en definitiva de lo que trata Andrómaca.
Sabemos que participarán actores de fama internacional, ¿consideras que la representación nicaragüense estará a la altura?
Totalmente. Tanto a nivel de montaje como a nivel de interpretación, porque en el teatro lo que hay sobre todo es emociones y los actores las tienen y además saben representarlas. Si no estuviéramos seguros de su calidad y profesionalidad ni siquiera se habría planteado una colaboración.
¿Podremos seguir participando en este festival en futuras ediciones?
Por supuesto, siempre que mantenga la calidad exigida por el festival, que no es otra que la de potenciar la difusión y la creatividad el teatro.
¿Qué te pareció Nicaragua?
Como decimos por aquí, me ha dejado pillado, apenas si he podido viajar por el interior, pero he adivinado con Managua que es un país con un gran potencial humano al que pienso volver en cuanto pueda. La gente es muy amable y sobre todo cariñosa y concretamente ahondando más, pero ya referido a las personas que he conocido, personas con gran capacidad de trabajo y de respeto. Ha sido una semana de estancia estupenda y te digo: me he ido llorando.