TOKIO. - Un violento sismo de una magnitud de 6,8 en la escala abierta de Richter golpeó este lunes el centro de Japón, dejando siete muertos y más de 260 heridos y provocando importantes daños materiales, según las autoridades y los medios de comunicación.
El terremoto, uno de los más potentes registrados en Japón en los últimos años, se produjo a las 10H13 (01H13 GMT) frente a las costas de la región de Niigata y a 17 Kilómetro bajo el mar, indicó la Agencia Meteorológica japonesa.
El fenómeno causó un incendio en una central nuclear y el desplome de varias viviendas en la zona, provocó pequeños tsunamis y fue seguido de numerosas réplicas, la más fuerte de las cuales alcanzó 4,2 grados en la escala de Richter.
Dos mujeres octogenarias perecieron en el hospital tras resultar heridas por el sismo. Al menos 260 personas fueron hospitalizadas, la mayoría de ellas en la ciudad de Kashiwazaki, la ciudad más afectada por el terremoto, según las autoridades locales. Otras 440 personas fueron evacuadas.
Un incendio afectó brevemente la central nuclear de Kashiwazaki-Kariwa, situada cerca del epicentro del sismo, pero no hay riesgos de contaminación radioactiva, según la compañía eléctrica.
INCENDIO SE ORIGINO EN UN TRANSFORMADOR
“El incendio se origino en un transformador que no está situado cerca de los reactores” nucleares, explicó un responsable de la compañía Tokio Electric Power (Tepco), Yasushi Hasegawa.
“No hay riesgo inmediato de escape radioactivo”, agregó, precisando que los cuatro reactores se habían detenido automáticamente cuando se produjo el terremoto.
“Nos han señalado que al menos tres casas se desplomaron”, indicó por su parte un responsable de la policía de Kashiwazaki, que también señaló avalanchas de lodo desatadas por el sismo, poco después del paso sobre Japón de un potente ciclón.
Por otro lado, la Agencia Meteorológica nipona señaló que hubo pequeños tsunamis de 50 cm. de altura poco después del sismo. No se indicó de inmediato ningún daño causado por las olas.
El terremoto alcanzó en Kashiwazaki y varios otros puntos de las regiones de Niigata y de Nagano, el grado "6 superior" en la escala sísmica japonesa, que cuenta con siete grados. Un sismo de esta magnitud puede provocar grandes daños materiales.
El violento fenómeno fue sentido en casi toda la isla principal de Honshu y sacudió los rascacielos de Tokio, al tiempo que el servicio de trenes de gran velocidad Shinkansen fue interrumpido.
El gobierno japonés instaló una célula de crisis. El primer ministro, Shinzo Abe, de campaña en Nagasaki (sur) para las elecciones senatoriales del 29 de julio, decidió volver de inmediato a Tokio, informó la agencia Kyoto.
La región de Niigata sufrió el 23 de octubre de 2004 un sismo de una magnitud de 6,8 que dejó 67 muertos y más de 3.000 heridos.
Situado en la conjunción de cuatro placas tectónicas, Japón sufre cada año el 20% de los sismos más violentos registrados en el mundo.