Aventurarse a subir el volcán Maderas, ubicado en la Isla de Ometepe, será una actividad bastante controlada, al menos si se escala desde uno de los senderos de finca Magdalena. Gracias a un proyecto impulsado por Fauna y Flora Internacional, un equipo de cuatro guardaparques y un coordinador tendrá bajo su responsabilidad el cuido de este lugar tan rico en vida animal y vegetal.
Este pasado jueves, gracias a la ayuda de Fauna y Flora Internacional y otros organismos, se inauguró el primer puesto de guardaparques en las faldas del volcán Maderas, cuyo objetivo será el proteger los recursos naturales y la biodiversidad de la reserva natural del Maderas y del Istmo del Istiam, a través del fortalecimiento de capacidades locales.
Además de este puesto guardaparques, el proyecto contempla mejorar los senderos que conducen hacia la cima del Maderas, así como señalizar esta zona para orientar a las personas que lo visitan.
La idea es también mejorar las áreas de descanso. “Si hay una área de mirador donde la gente se pueda quedar un rato, queremos mejorarla para que la gente pueda tener una alternativa de llegar hasta cierto punto al volcán y después regresarse, un recorrido de dos horas, porque no todo mundo puede subir hasta la cima”, indicó Teresa Zúñiga, coordinadora nacional de Fauna y Flora Internacional.
Comentó que los guardaparques patrullarán el volcán Maderas, conocerán de denuncias por cortes de árboles o por cacería y harán las coordinaciones necesarias con la Policía, para evitar que ocurran actividades que causen daño a esa reserva natural protegida.
El día de la inauguración del puesto guardaparques, un grupo de extranjeros y locales protagonizaron una dramatización bastante alentadora, cuyo mensaje central era la conservación del medio ambiente, para salvar la vida animal y vegetal.